Alberto Hevia recibió ayer el alta hospitalaria a las once y media de la mañana e inmediatamente se trasladó a Asturias. Tras el accidente sufrido en el Rally Rías Baixas el piloto poleso permaneció en observación acompañado por sus familiares en el Policlínico de Vigo, de donde salió ayer por su propio pie y se trasladó hasta Pola de Siero. «Pidió las llaves del 'muleto' se sentó en el asiento del piloto y para casa», explicaba un integrante del equipo de Alberto Hevia.
El hinchazón de la cara no le ha disminuido y en principio se cree que fue debido a un golpe de la pistola de las ruedas. Pero pudo ser con cualquier aparato, ya que el coche quedó siniestro total y en Ourense tendrá que salir con una nueva montura.