Cuando más apretaba el calor en el Campo de San Francisco, pasada la una de tarde, llegó ayer el alcalde, Gabino de Lorenzo, acompañado del concejal de Economía, José Agustín Cuervas-Mons, a la carpa de La Balesquida para degustar el bollo de chorizo acompañado de un trago de vino en el Martes de Campo. El edil no tuvo que escuchar, como ocurrió años atrás, ni demandas de dinero ni más medios materiales. De Lorenzo había cerrado hace apenas una semana su compromiso con «la fiesta más antigua y más querida por los ovetenses»: el Ayuntamiento se ha comprometido a ceder la mitad de las dependencias del primer piso del edificio de la futura Oficina de Turismo municipal para la Cofradía y la Sociedad Protectora de La Balesquida. A esto sumará una partida económica. A los 37.000 euros ya anunciados de subvención añadirán «una colaboración extraordinaria de entre 6.000 y 12.000 euros», según anunció ayer durante el reparto el concejal de Cultura, Alfonso Román López.