De Cimadevilla hasta el Pueblo de Asturias, con motor eléctrico y haciendo equilibrios. El Grupo EN presentó en Gijón una nueva forma de conocer la ciudad, sin apenas esfuerzo y visitando en menos de dos horas algunos de los lugares más atractivos para los turistas. Se trata de las rutas en segway, un sofisticado patinete eléctrico que causa furor en decenas de ciudades de Europa y los Estados Unidos.
El sistema, al menos para el usuario, es bien simple. «Las únicas habilidades necesarias para moverse en segway es ser capaz de subir un escalón y saber inclinar levemente nuestro cuerpo», explicaban sus responsables. Al tumbarse hacia adelante, el patinete avanza, y si nos tiramos hacia atrás retrocederemos. Sencillo y seguro. «La plataforma lleva unos giroscopios que calculan cuál es nuestro centro de gravedad; es muy difícil caerse».
En el mercado estos vehículos pueden alcanzar un precio de hasta 7.000 euros, pero la empresa En Segway ofrecerá rutas de una o dos horas por Gijón a 25 y 35 euros respectivamente. «Serán paseos guiados para un máximo de cuatro personas por zonas de especial potencial turístico, pero a las que el turista a veces no va por culpa de las distancias». A estas pequeñas excursiones se añadirá media hora más para explicar a los usuarios el funcionamiento del patinete, de modo que durante los paseos puedan moverse a sus anchas.
Según explicó Fernando Arrizabalaga, uno de los responsables de la empresa, los segways apenas tienen limitaciones de manejo. Soportan entre 40 y 120 kilos de peso y desde el manillar se pueden controlar giros de hasta 360 grados sin perder el equilibrio. Ni siquiera el singular trazado de zonas como Cimadevilla son obstáculo para el patinete. «En las cuestas es donde más se disfruta; la sensación es similar a la de ir en una escalera mecánica».
Velocidad de peatón
Arrizabalaga recordó que el segway en ningún caso entorpecerá el tráfico, «porque solo puede moverse por la acera». A este respecto, destacó el «pavimento ideal» que ofrece la ciudad en comparación con otras donde ya funciona un servicio similar. «En Toledo está todo empedrado y es más complicado moverse», señaló.
Para no causar ningún tipo de incidentes, los patinetes que utilicen en sus rutas llevarán un limitador de velocidad que no les permita superar los 6 kilómetros por hora. «Nosotros seremos como unos segundos peatones, y por eso la velocidad máxima será similar a la de cualquier persona que vaya caminando por la acera».
La oferta de rutas en segway comenzará este próximo fin de semana y, en principio, podrá disfrutarse durante todo el año de diez de la mañana a nueve y media de la noche. «En invierno algunos paseos ya serán nocturnos, con el atractivo de ver la ciudad iluminada».
Todas las rutas partirán y terminarán en el espigón de Fomento, donde se podrán hacer reservas. También se podrán reservar rutas por internet y vía GPS desde los propios patinetes.