El instituto Padre Feijoo y el colegio San Vicente de Paul despidieron ayer a sus alumnos de último curso con sendas ceremonias de graduación. El primero organizó un acto sobrio, pero emotivo, al conjugar los discursos con un concierto para las familias a cargo del grupo del centro, que actuó con sus profesores de música. Los alumnos del San Vicente celebraron una eucaristía y asistieron a la proyección de un vídeo sobre su paso por el colegio. Tras los discursos, recibieron sus orlas y disfrutaron de un pincheo.