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Miércoles, 14 de junio de 2006
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GIJÓN
PLAZA MAYOR
Muerte de una feria
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LO han conseguido. Ya pueden firmar el acta de defunción de la feria de ganado de San Antonio. La Feria de Muestras y el Ayuntamiento, en singular comandita, han acabado, por el método de la asfixia progresiva, con una tradición centenaria. El día de San Antonio, 13 de junio -como el de San Miguel 29 de setiembre- era en Gijón jornada de feria y fiesta, aunque no constara como tal en el calendario laboral; de caballitos, tómbolas, casetas de tiro y circo. Ayer, 13 de junio, no hubo nada de eso.

Se puede comprender el voraz interés de la Feria de Muestras en engullir cualquier tipo de manifestación que encaje dentro de su ámbito de actuación, pero parece difícilmente entendible la colaboración del Ayuntamiento en el proceso de extinción de una actividad tradicional de indudable raigambre popular.

Sin embargo, la acción de la poderosa maquinaria municipal -proclive a financiar otras ferias de vanidades y actividades diversas de arraigo dudoso cuando no inventado por el resistible aluvión alóctono- ha derivado en que todas las atracciones que se establecían en el entorno de la feria de San Antonio emigren cada año a otro respetable tipo de feria, la Semana Negra.

La desaparición de hecho de la feria de ganado de San Antonio, con su complemento de mercado de productos del campo y de aperos de labranza, es reveladora también de la realidad auténtica de la zona rural gijonesa. Vista la actitud colectiva ante este caso, cabría concluir que la esencia del espíritu reivindicativo de las 'marchas verdes' radicaba más en la defensa del precio del día de bueyes de cada 'prau' que en la lucha por la supervivencia del sector agropecuario de la comarca, que solía expresar su vitalidad en ferias como la recién desaparecida.



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