El año pasado no llegó a celebrarse y ayer no hubo más de una veintena de caballos en la explanada de El Molinón. El concejal del PP Emilio Noval consideró que Gijón ha asistido «al funeral de la feria de San Antonio», una cita que hace un tiempo «era característica de esta ciudad». Lo cierto es que los ganaderos ya pusieron de manifiesto en otras ocasiones los problemas para celebrar tanto esta feria como la de San Miguel. Noval culpó de la situación al Ayuntamiento que, a su juicio, debería haber publicitado la cita y facilitar un lugar mejor para los amarres. De hecho, aseguró que «el Ayuntamiento logró que no se vuelva a celebrar».
Emilio Noval abogó por un mayor esfuerzo para conseguir que «esta feria volviese a ser lo que era», y recordó cuando la cita de San Antonio lograba reunir hasta medio millar de ganaderos. Según el edil, «para el Consistorio parece que la zona rural ya no existe». Noval llevó hace un tiempo esta cuestión al Pleno municipal, a través de un ruego en el que instaba al equipo de gobierno a un mayor apoyo.