Según el último informe realizado, reflejado en el estudio que ayer presentó Florentino Felgueroso, el sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en Asturias da trabajo a 4.201 personas. Probablemente sean más, pues el último censo pertenece a 2004, cuando el total de asalariados por las TIC suponía un 1,6% del total de trabajadores de todos los sectores de la economía asturiana.
Aún así, es evidente que los datos sirven como muestra de que la Sociedad de la Información avanza en Asturias y más si se observa que en ese periodo de 4 años que va de 2000 a 2004, las ocupaciones TIC específicas (ingenieros y técnicos que producen y mantienen las tecnologías) contribuyeron en un 8% al crecimiento del empleo. Las ocupaciones TIC entendidas en un sentido más amplio (incluyendo a aquellos que utilizan esas tecnologías de la información) contribuyeron al crecimiento del empleo en un 23,4%, un 21% entre 1996 y 2000.
A este respecto, Florentino Felgueroso recordó que la tasa de empleo de un ingeniero superior de informática es, después de medicina, la más alta de Asturias, un 91%, con un 3% de parados, y que estos titulados tardan poco más de dos meses de media en encontrar su primer trabajo. Eso sí, por contra, sólo el 44,7% trabajan en la región y, a excepción de un 5,9% que trabaja en el extranjero, el resto lo hace en España.
Rápida introducción
Acompañando a estos datos, se encuentran los que se refieren a la introducción de internet en la sociedad asturiana. «Se ha progresado rápidamente», expone Felgueroso, y plantea como metas posibles alcanzar la media europea a corto o medio plazo, y converger con los países más avanzados a medio o largo plazo.
En este sentido, el profesor asegura que las peculiaridades de la población asturiana y, en especial, su rápido envejecimiento, pueden limitar esa convergencia. No en vano, se observa una mayor intensidad de uso de internet en Asturias entre los menores de 45 años en comparación con la media española. Y es a partir de esa edad cuando la intensidad se iguala con respecto a España y decrece en comparación con Europa, lo que tiene que ver con el fenómeno del envejecimiento.