El grupo siderúrgico europeo Arcelor multiplicará por cuatro su endeudamiento financiero, hasta los 8.944 millones de euros, frente a los 2.208 millones que tenía en su balance de cuentas hasta el 31 de marzo de este año, tras su oferta pública de recompra de acciones propias (opra), según los detalles de la operación remitidos ayer por el grupo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
En cuanto a los fondos propios de la compañía, que al 31 de marzo eran de 11.351 millones de euros, pasarán tras la recompra de acciones a 4.615 millones.
El plan de recompra de acciones propias, que se pondrá en marcha tras la oferta pública de adquisición (opa) en curso de Mittal Steel, provocará una reducción del beneficio neto atribuido al grupo -que hasta finales de 2005 fue del 5,5%, hasta alcanzar los 3.610 millones-. Además, los fondos propios hasta el 31 de marzo de 2006 se situaron en 9.183 millones, un 77% menos. En todo caso, Arcelor considera que esta operación «no pone en cuestión ni la política de crecimiento orgánico de la sociedad ni la continuidad de sus adquisiciones selectivas», e insiste en su conveniencia y en el beneficio que procurará a sus accionistas. De hecho, el precio por acción de la opra, de 44 euros, es a priori superior al de la opa de Mittal.
El plan de recompra de acciones permitirá al grupo premiar a sus accionistas y disponer de un entorno adecuado para llevar a cabo su proceso de integración con la rusa Severstal. Los cálculos sobre la incidencia de la opra en las cuentas de Arcelor se realizaron a partir de la hipótesis de que el número de acciones recompradas fuera de 147,7 millones.
Apoyo de los empleados
Al menos la mitad de los 110.000 empleados de la compañía Arcelor podrán convertirse en accionistas de la misma, gracias a un nuevo programa, ya en ejecución, diseñado para facilitar que los miembros de la plantilla se conviertan en accionistas de la compañía, y que ha sido lanzado en 12 países. El período de petición de acciones transcurrió entre el 8 y el 31 de mayo y alrededor de 2,8 millones de acciones, -que representan el 0,42% del capital social de Arcelor-, fueron solicitadas por los trabajadores, lo que elevará la participación de los empleados hasta casi el 1,4%. Una metodología que genera, a juicio de la compañía, «un fuerte sentido de solidaridad en los empleados».