El pasado fin de semana el Comité Antisida de Asturias llevó a cabo una serie de actividades de debate y difusión sobre la enfermedad y su prevención, en el Centro de Cultura Antiguo Instituto. José Manuel Suárez explica cómo se ha desarrollado el encuentro que, en esta ocasión, ha sumado las colaboraciones del Consejo de la Juventud, XEGA, SICAR, el albergue de Avilés, el Módulo II de Villabona y Médicos del Mundo.
-¿Cuáles son los problemas más acuciantes en materia de VIH-sida en estos momentos para la región?
-Debido al progreso médico-científico de los últimos años, el sida hoy se ha vuelto una enfermedad crónica para aquel que la padece y sigue el tratamiento adecuado. Esto hace unos años era impensado. Y es sin dudas un progreso; pero a la vez esto ha contribuido a disipar el miedo social que producía la enfermedad, a relajar un poco la atención de la sociedad sobre esta cuestión. La tarea crucial pasa por la prevención, y ahí es donde tenemos que trabajar todos juntos para darle 'visibilidad' a esta enfermedad social que cada día afecta a más gente.
-¿En qué consisten las campañas de prevención que lleva a cabo el comité?
-Principalmente son campañas de difusión sobre prevención dirigidas a grupos de riesgo -como drogodependientes, prostitutas y población marginal- que consisten en charlas informativas, de orientación, junto con la entrega de preservativos y de agujas para su uso adecuado.
-¿Qué prioridades se han establecido durante el encuentro?
-Fundamentalmente, hay que poner en marcha una estrategia de comunicación para poder llegar efectivamente a la gente. Debemos aunar nuestros esfuerzos en ser creativos y en concienciar a la población, porque el sida es una enfermedad social.
-¿Es preciso coordinar esfuerzos?
-Así es, planificar y coordinar la lucha con otros ámbitos, otras áreas de la sociedad, porque esto nos afecta a todos y porque juntos podremos lograr mejores resultados. Y yambién debemos preparar líderes de grupo, con inserción territorial, capaces transmitir y fomentar los cuidados.