David Villa tuvo ayer un día ajetreado. El delantero asturiano del Valencia atendió los compromisos pactados con la prensa y después se perdió con su familia, con su mujer e hija, y sus padres, en el ruidoso Dortmund para sacar provecho de las veinticuatro horas libres que Luis Aragonés dio a sus jugadores después del triunfal debut español en el Mundial ante Ucrania, en el que el asturiano marcó dos de los cuatro goles de la selección, antes de reanudar la preparación con vistas al segundo partido de la fase inicial de la selección, el lunes, a las nueve de la tarde, ante Túnez.
-¿Se duerme mejor después de marcar dos tantos en un Mundial?
-Estoy feliz y contento. Es el partido soñado por cualquier delantero del mundo. Marcar dos goles en un partido como ese, un buen encuentro y con el equipo convencido de sus posibilidades.
-¿Lo necesitaba?
-Claro que sí. Los delanteros vivimos del gol. Llevaba tres encuentros sin marcar y eso, quieras o no, te preocupa. Sabemos que los goles vienen por rachas y que cuando te atrapa una mala no sabes cuándo va a terminar. Espero que estos dos dos goles me den mucha confianza para afrontar el resto de los partidos que todavía nos quedan.
-Si no estaba en racha, ¿por qué lanzó la falta?
-Porque el entrenador ha depositado en mí la confianza necesaria. La tiré yo porque estaba a una distancia de la portería que viene bien para mi pegada. Si hubiese estado algo más retrasada la hubiesen lanzado Marcos Senna o Pernía, que tienen más pegada.
-Con ese acierto fue más fácil lanzar el penalti.
-Por supuesto. Luis ha decidido que sea el primer lanzador si estoy en el campo, y tuve la suficiente confianza para tirarlo y transformarlo.
El torneo de los '9'
-Parece que este Mundial es el torneo de los '9'.
-La verdad es que en esta primera fase del campeonato se están viendo muchos goles y que los delanteros centro están teniendo mucho protagonismo. A mí no me
importan los dos míos, sino los cuatro que logró el equipo.
-Sabe que con esta contundencia han elevado las dosis de optimismo en España y ahora se les ve de otra forma por parte de los aficionados.
-Teníamos envidia sana de las selecciones que iban ganando. Este equipo tenía necesidad de conseguir un resultado rotundo. Había cierto aire de revancha por el último resultado en el Mundial de Corea.
-El equipo ante Ucrania jugó sin fisuras.
-La victoria se construyó desde atrás. Íker estuvo fenomenal en la portería, la defensa no se despistó en ningún momento, el centro del campo trabajó y creó sin descanso y los delanteros estuvimos más acertados que en otras ocasiones.
-Pudo lograr un «triplete...»
-Fallé una ocasión de gol que en un partido no se puede desperdiciar, pero firmo que todos los partidos de aquí a la final salgan como el que jugamos contra Ucrania. O mejor me lo guardo para otra ocasión que tengamos más necesidad de marcar goles, porque llegarán momentos difíciles.
-¿Y ahora que queda con vistas al futuro y a las posibilidades de la selección en el Mundial?
-Nos espera Túnez. Llevamos mucho tiempo trabajando sobre una idea y debemos mantenerla en la medida de lo posible. Si jugamos así, el resto de encuentros llegaremos lejos. Hay mimbres en esta selección y debemos convencernos de que podemos hacer algo importante y con esa mentalidad debemos afrontar todos los partidos que nos queden por jugar.