elcomerciodigital.com
Miércoles, 21 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
CUENCAS
Cuencas
El aumento de ataques del lobo genera protestas ganaderas en el Caudal
Los afectados cifran en 700.000 euros las pérdidas causadas por los cánidos en los últimos tres años
El aumento de ataques del lobo genera protestas ganaderas en el Caudal
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Los lobos están aumentando la frecuencia de sus ataques a la cabaña ganadera del Caudal y cada vez los realizan más cerca de los núcleos poblados. Así lo asegura la Asociación de Ganaderos Afectados por los Llobos (Agall), que cifra en 700.000 euros las pérdidas que han causado los cánidos en la comarca en lo que va de legislatura.

La portavoz de la asociación, María José Díaz, dice que sólo en el valle de Lloreo los ganaderos han perdido 5.000 euros en los últimos meses. Unos daños que apenas han sido cubiertos en un 50% por la Administración autonómica. «En 2003, Medio Ambiente nos prometió que crearía una guardería especial, pero tres años después, sigue siendo invisible», plantea Díaz.

El malestar de la asociación ganadera es tal que no descartan movilizarse junto a afectados de otros concejos para luchar juntos contra esa lacra.

De momento, ayer volvieron a pedir la dimisión de los responsables de Medio Ambiente del Principado, a quienes calificaron de «incompetentes». Por su parte, éstos salieron al paso de sus reclamaciones argumentando que «la situación del sector se analizará en la reunión del consejo consultivo que se celebrará en los primeros días de julio». Se trata del órgano que se eligió dentro del plan de gestión del lobo para debatir sobre este tema. Una normativa que fue calificada por los ganaderos como «interesante si realmente hubiera interés en ponerla en marcha».

Los responsables de Agall plantean la necesidad de que se controle la población de lobos a través de un censo global que determine qué número de ejemplares es asumible en cada camada y piden a Medio Ambiente que se haga cargo de las pérdidas. «La desconfianza ha provocado que muchos ganaderos ni siquiera denuncien ya los ataques», plantea la portavoz de Agall, que asegura que sus asociados se sienten «insultados».

Muchos de los expedientes que se tramitan terminan siendo denegados. Por ejemplo, la reclamación que interpuso Manuel Estrada Fernández tras uno de los últimos ataques registrados en la comarca y que se saldó con la muerte de una oveja y cuatro corderos. Hace unos días, la jefa del servicio de conservación del Medio Natural, Isabel Castaño, le denegó la preceptiva indemnización «al no quedar demostrado que el daño fuera producido por especies silvestres objeto de indemnización», según figura en el documento.

Un mayor control

«Primero enmascararon los ataques de lobos con los de perros asilvestrados y luego nos dijeron que se trataban de ataques indeterminados», cuestiona la portavoz de Agall asegurando que su organización nunca ha pedido que se extermine la especie, sino que se controle. «Hasta el momento, las medidas que se han tomado han sido insuficientes», afirman los ganaderos.

Esta postura de Agall también ha sido defendida por grupos conservacionistas como la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies, que condiciona el control a que haya «daños probados y estudios que aseguren que hay una población excesiva».



Vocento