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Viernes, 23 de junio de 2006
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 Actualizado: 1.15 a.m.
 
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A OTRA COSA. Los jugadores españoles afrontan el partido de hoy como un trámite y ya sólo piensan en conocer a su rival en octavos de final . / EFE
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Con todas las miradas puestas en los octavos de final y en los posibles rivales para ese cruce a vida o muerte, España juega esta tarde en el estadio Fritz Walter de Kaiserslautern (16 horas, La Sexta y Cuatro) un partido que sería un puro trámite carente de interés si los Mundiales no fueran lo que son y la propia grandeza del torneo no evitara la existencia de encuentros intrascendentes. Cuando a uno le observa todo el planeta, siempre se juega algo. En este caso, se podría decir que la selección española, cuya portería será defendida hoy por Cañizares en una decisión de Luis Aragonés que ha generado bastante controversia, se juega el orgullo, mientras que los jugadores que saltarán al campo, suplentes todos ellos en los dos partidos anteriores, se jugarán su prestigio.
 
La decisión de Luis Aragonés de alinear hoy a Cañizares en lugar de Reina, que ha sido el segundo portero de España durante toda la fase de clasificación, ha levantado bastante polvareda en el entorno de la selección. Son muchos los que recuerdan el incidente que se produjo entre el guardameta y el seleccionador en Kamen, y los que han interpretado esta decisión como un acto de debilidad por parte de Luis, que se ha doblegado para contentar a ese trío de veteranos contrariados formado por Raúl, Salgado y el portero valencianista. Luis hizo otra lectura. «Mi conciencia está por encima de todo. Cañizares está en un gran momento», aseguró. Reina, vino a decir, es joven y ya tendrá más oportunidades en el futuro.
Convencido de que los jugadores que alineará hoy ante Arabia Saudí «pueden y deben vencer», Luis Aragonés aprovechó la rueda de prensa de ayer en Mannheim (la selección española ha tenido que alojarse a 80 kilómetros del escenario del partido) para estimular a sus suplentes. Con gesto serio, les pidió que llamen a la puerta de la titularidad de cara al partido de octavos de final. Allí empezará, a su juicio, «el verdadero Mundial» y pensando en ello quiere activar a tope la competencia entre sus futbolistas. «A este equipo le voy a exigir lo mismo que al que jugó los dos primeros partidos. Tengo la misma confianza en uno que en otro y pido a los jugadores que me lo pongan difícil. Todos son de una categoría extraordinaria y mañana (por hoy) tienen una oportunidad de demostrar lo que llevan dentro», advirtió.
Ya estamos en verano y por lo tanto disfrutamos de los días más largos del año, pero es que anoche daba la impresión de que el sol quería crecer todavía más cuando Kaiji Tamada adelantó a Japón en su partido ante Brasil. En ese momento todos los fantasmas que rodean a la 'cannarinha' asomaron por los cuatro rincones del estadio. Más de uno se volvió a acordar del peso de Ronaldo, pero en voz baja, por si acaso. Pero nada más lejos de la realidad. El sol de Japón comenzó a menguar y se apagó definitivamente con los goles de los brasileños y Ronaldo, para acallar bocas, con sus dos tantos superó la marca de Pelé e igualó la de Gerd Muller en los Mundiales. Con kilos de más o de menos, Ronaldo sigue siendo Ronaldo y la verdad es que sorprende que todavía alguien se atreva a criticarlo.
BOTE NEUTRAL
Tras haber cumplido los deberes con nota alta en sus dos primeros partidos, España tiene en el partido ante Arabia Saudí la posibilidad de hacer rotaciones y dar descanso a algunos jugadores para que estén más descansados y frescos. Así no se corren riesgos en forma de lesiones o expulsiones por tarjetas. Un lujo que no se han podido permitir otras selecciones.
 
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