El proyecto eléctrico que ha planteado Endesa para el concejo sigue tensando las relaciones entre la federación de vecinos y el Ayuntamiento. Si el pasado miércoles, era el alcalde Luis María García quien hacía pública su preocupación por el rechazo del colectivo hacia ese proyecto ayer fueron los vecinos los que le advirtieron de que seguirán en la misma línea. «En Badajoz se evitó la construcción de una planta de características similares a la que se pretende para el concejo», aseguró el responsable de medio ambiente de la federación, Ángel Luis Rubio.
El colectivo argumenta su rechazo al proyecto basándose en el plan municipal de calidad medioambiental que fue aprobado en 2004. Una normativa que impide la instalación de nuevas «industrias insalubres»dentro del concejo, entre las que se encontraría la nueva central de ciclo combinado proyectada por Endesa.
La postura vecinal supone un rechazo tajante al nuevo proyecto que, en un principio, se cuestionó por no respetar la distancia mínima de separación de dos kilómetros con los núcleos habitados que rodean a los terrenos donde se instalaría la planta: Baiña, Ablaña y Cardeo.
El colectivo retó al alcalde a demostrar públicamente que compartió con los vecinos toda la información disponible sobre el proyecto tal y como asegura en un escrito que les remitió el pasado martes.
A juicio de los vecinos, García, lejos de buscar una solución, está tratando de evitar que se dañe la imagen del proyecto y la suya propia. «Nos enteramos del proyecto por la prensa y los grupos ecologistas», aseguró el presidente de la federación, Agustín Álvarez Payo.
Reunión en julio
El pasado martes, el alcalde de Mieres respondía a las críticas de la federación anunciando una nueva convocatoria del Foro Cívico de Medio Ambiente para debatir con técnicos de Hunosa y Endesa sobre el proyecto. Será el próximo 5 de julio. No obstante, los vecinos parecen tener claro su rechazo a un proyecto que, según dicen, «dañaría su dignidad, salud y sus derechos como seres humanos, vecinos y ciudadanos».
Los representantes vecinales aprovecharon la ocasión para referirse «a las falsas promesas de empleo que se crearon en la zona hace quince años cuando Hunosa construyó en La Pereda una central térmica de 50 megavatios».