El campo de tiro con arco de Trasona, que fue clausurado la semana pasada, se volverá a abrir cuando se puedan aplicar las normas de seguridad. El problema es que pese a existir un anteproyecto con las condiciones que requiere una instalación de este tipo, las mismas no han sido aprobadas para su inmediata aplicación.
Tal y como adelantó este periódico, una denuncia a la instalación de tiro con armas de fuego por la aparición de casquillos de bala en el exterior, motivó la inspección de la Guardia Civil, cuyo capitán de intervención de armas no observó ninguna irregularidad en la cancha del Club de Tiro Trasona Ensidesa.
En cambio, el campo de tiro con arco también fue inspeccionado, dando como resultado un informe de la Benemérita en el que se pide el cese inmediato de las actividades, hasta que se subsanen las carencias advertidas, la ausencia de protecciones en los dos laterales del campo, el que linda con las aguas del embalse y el que da para la zona de tránsito, de vehículos y de personas. El Ayuntamiento de Corvera no dudó en aplicar la medida y clausurar sine die esta instalación, inaugurada en 1994.
«Estamos a la espera de que se nos comunique lo que tenemos que hacer para cumplir los requisitos de seguridad para este tipo de instalaciones», subrayan fuentes municipales, donde no se puede dar ninguna fecha concreta, al tiempo que confirman la existencia de un reglamento aún no aprobado, tal y como desveló LA VOZ.
De momento la clausura ya ha motivado la suspensión del campeonato de Asturias alevín que se debió disputar la semana pasada, así como otras competiciones que estaban asignadas al campo corverano. Los arqueros de los dos clubes del concejo siguen entrenándose en las instalaciones de La Morgal.
Mientras, la denuncia por parte de un empleado del Centro del Centro de Alto Rendimiento por la aparición de varias balas a más de 100 metros de la cancha de tiro no ha prosperado, lo que en cierto modo puede resultar extraño.