Agentes del Grupo de Delincuencia Urbana II han detenido a una mujer ecuatoriana de 51 años como presunta autora de un hurto. La acusan de apropiarse de joyas y artículos de menaje en las casas en las que trabajaba como asistenta del hogar. La primera denuncia se tramitó en la Comisaría de Gijón el pasado mes de mayo. Un hombre de 87 años ponía en conocimiento de la Policía que una mujer, que había contratado su hija a través de una agencia de empleo de servicio doméstico, le había sustraído dos relojes de oro y una batería de cocina sin estrenar. La desaparición de los efectos se había producido durante los meses de abril y mayo, mientras el anciano se encontraba en el hospital.
La investigación sacó a la luz el pasado de la trabajadora. Según informó ayer el Cuerpo Nacional de Policía, los agentes comprobaron que en otras casas en las que había trabajado cuidando a personas mayores también se habían producido diversos hurtos de joyas y efectos de valor. En uno de sus anteriores trabajos, se había hecho cargo del cuidado de una anciana. Tras la muerte de la señora, la empleada presentó un testamento ológrafo que, según su versión, la difunta había otorgado en su favor antes de morir, por lo que intentó protocolizarlo en el juzgado. El juez lo denegó al apreciar ciertas irregularidades en el documento.
Los agentes localizaron en tiendas de compra venta de oro joyas sustraídas en casa del denunciante y de otras personas para las que había trabajado la mujer.