Algunos hosteleros de la ciudad se enfrentan ya a sanciones de hasta 12.000 euros por haber incumplido la ordenanza municipal del ruido, que entró en vigor el pasado mes de enero. El primer teniente de alcalde, Pedro Sanjurjo, hizo ayer balance de la aplicación de la nueva y polémica norma, y aseguró que los números demuestran que «se está interviniendo y actuando en la exigencia del cumplimiento».
Así, se han abierto un total de 136 expedientes sancionadores, de los que 66 corresponden al sector hostelero. De estos, 21 corresponden a posibles sanciones muy graves, 40 a graves y 5 a leves. También tienen expedientes en marcha 54 particulares, la mayoría por cuestiones consideradas leves. Por último, se han abierto 16 a otro tipo de actividades empresariales, tres por motivos muy graves y 13 por graves. Las sanciones a las que se enfrentan van desde 50 euros a 12.000 o incluso más, ya que esta última cantidad corresponde al mínimo para las sanciones muy graves. En cualquier caso, antes de que finalice este año todos estos expedientes estarán resueltos.
Por otra parte, en lo que va de año también se han abierto 38 expedientes sancionadores por incumplimiento de la Ley de Espectáculos Públicos del Principado, esto es, por no aplicar los horarios de cierre correspondientes. Durante 2005 se abrieron 120 expedientes por este mismo motivo. En principio, las sanciones serían leves y conllevarían multas de entre 300 y 500 euros.
Mesas de negociación
Por otro lado, Pedro Sanjurjo anunció ayer que un reciente cambio legislativo referente a los órganos de participación del personal de las Administraciones Públicas, da toda la cobertura legal a la posibilidad de establecer una única mesa de negociación para funcionarios y personal laboral. Este aspecto fue el motivo de la gran polémica ocasionada en la última negociación colectiva del Ayuntamiento.