Izquierda Unida y los arquitectos que redactaron los planes generales de ordenación urbana (PGOU) de Gijón, Avilés y Oviedo coincidieron ayer en alertar del peligro de 'marbellización' del litoral asturiano, en caso de que los municipios costeros cambien sus planeamientos urbanísticos y las administraciones públicas no velen por la preservación costera.
Jesús Iglesias, coordinador general de IU en Asturias, indicó en el Ayuntamiento que las nuevas normativas de los concejos del litoral podrían redundar en la construcción de 30.000 viviendas en la zona oriental de la región y más de 20.000, en la occidental. Iglesias, que calificó la situación como «intento de asalto a la costa asturiana», cree que tanto el Principado como el Ministerio de Medio Ambiente han de aplicar políticas proteccionistas, ya que, en su opinión, «estas viviendas no responden a la necesidad de las personas que precisan de una casa, sino que sólo buscan rentabilidad e inversiones.
El coordinador general de IU alertó también de que la construcción de estas urbanizaciones y la proliferación de campos de golf puedan servir de excusa para «la construcción de más presas de suministro de agua, como la de Caleao. IU está totalmente en contra, ya que entendemos que tendrá una grave repercusión en una zona protegida como es el Parque de Redes».
Ayer también estuvo en el Ayuntamiento de Gijón Montserrat Muñoz, alcaldesa de San Fernando de Henares y responsable de política municipal de IU a escala federal. Muñoz anunció varias iniciativas en el Congreso para evitar esta situación, como la ampliación de la Ley del Suelo, la modificación del Código Penal para prevenir posibles delitos de prevaricación y establecer un modelo de financiación de los municipios para que éstos no se ven abocados a conceder licencias de construcción para poder financiar sus servicios.
Monocultivo de ladrillo
Los urbanistas redactores de los PGOU de Gijón, Oviedo y Avilés, que participaron ayer en una jornada organizada por el Colegio de Arquitectos de Asturias, también se refirieron al «riesgo cierto» de que la costa asturiana se llene de ladrillo y hormigón.
Luis Felipe Alonso Teixidor, autor del plan de Gijón, aseguró que Asturias «corre el peligro de pasar del monocultivo del carbón y el acero al monocultivo de la construcción». El arquitecto apostó por reconducir este tipo de dinámicas sin provocar descalabros económicos en las empresas.
Rafael Peñuelas, redactor de la norma de Oviedo, dijo que «hay que tomar nota» de los destrozos que se han producido en otras zonas del litoral español para adoptar medidas protectoras. Luis Calvo, autor del PGOU de Avilés, comparó el afán actual por construir con la fiebre del oro del siglo XIX. Para Ángel Noriega, decano del colegio asturiano, lo importante es que el debate se esté suscitando antes de que se haya provocado el daño al litoral. El experto considera que hay en estos momentos una norma de protección de la costa que ha calado entre la población, pero también teme que el avance de las infraestructuras, fundamentalmente de la autovía del Cantábrico, multiplique en próximos años las promociones inmobiliarias cerca del mar. «Habrá que saber canalizar esa demanda».