La sección segunda de la Audiencia Provincial ha impuesto una condena de cuatro años de prisión a J. L. D. D. L., natural de Llanes, acusado de abusar sexualmente de una chica a la que conoció en una discoteca de Arriondas y posteriormente se ofreció llevar a casa en su coche.
El juez rebajó la pena, que la acusación pública elevaba a nueve años y la particular a quince, al entender que los hechos no son constitutivos de un delito de agresión sexual, como tipificaban tanto el ministerio público como la acusación particular. El juez consideró el delito como abuso al «no percibirse ni dolencia ni intimidación» por parte del acusado, según explicaron fuentes jurídicas. Los informes médicos forenses, por otra parte, no consideraron tampoco la existencia de secuelas en la víctima.
En el coche
Los hechos ocurrieron el 19 de octubre 2003 cuando, hacia las tres de la mañana, el acusado se encontró con una mujer en una discoteca de Arriondas. Tras conversar durante más de una hora, J. L. D. D. L se ofreció a llevar a la chica a casa, a lo que ésta accedió.
Una vez dentro del coche, el hombre «le subió la camiseta, le bajó la ropa interior y comenzó a besarla por el pecho y por el cuello», según la versión de las acusaciones.
En ese momento, la mujer le pidió que se detuviera, «que no le apetecía» continuar, pero el hombre siguió besándola «cada vez con más intensidad». Fue entonces cuando ella comenzó a forcejear con el acusado. Éste, «al ver que la mujer comenzaba a gritar, le tapó la boca y cerró el coche con los seguros». El hombre le dijo que «ya no podía salir y que no se pusiera nerviosa», mientras continuó tocándola. Acto seguido, el acusado se bajó el pantalón, reclinó el asiento y la violó, según sostienen las acusaciones.
J. L. D. D. L. permanecía en libertad provisional con obligación de acudir al juzgado todas las semanas hasta la celebración del juicio.