Ignorar día tras día a un compañero de trabajo, mofarse constantemente de él o el simple hecho de mover sin parar la silla para ponerle nervioso son actitudes que pueden desembocar en una situación de 'mobbing' (acoso psicológico en el entorno laboral). La Unión de Sindicatos Independientes del Principado de Asturias (Usipa) creó en febrero de este año un Servicio de Atención a Víctimas de 'Mobbing' que en apenas cuatro meses ha atendido 200 casos.
La idea, en principio, consistía en solucionar los acosos psicológico que se detectaran dentro de la Administración regional, donde se originó el servicio. Pero la demanda llevó a ampliar el ámbito de acción hasta otras instituciones, empresas y regiones. «Es la primera vez que algo así se hace en España y era necesario porque hay mucha víctima cuyo caso se pierde en los pasillos y papeleos», explicó ayer la responsable del servicio, Soledad Serrano.
Prevenir es la baza con la que juegan desde el Servicio de Atención a Víctimas de 'Mobbing'. «En el 90% de los casos, cuando desde la prevención hemos hablado con las dos partes, el acoso se termina, no se tiene que llegar a poner en conocimiento de la empresa o la administración», indicó Serrano. Usipa organizó ayer el I Congreso Nacional de la Mediación en Situaciones de 'Mobbing' en el Auditorio Príncipe Felipe. 140 personas participaron en el encuentro e intercambiaron experiencias.
De Oviedo y Gijón
«Lo que hemos comprobado en estos meses es que la mayoría de las víctimas son mujeres y proceden de Oviedo y Gijón», comentó Serrano. Donde más situaciones se detectaron fue «en Sanidad y en los ayuntamientos, aunque también hay muchas consultas de Justicia y en la enseñanza», especificó la experta.
Vejación, ridiculización, ninguneo, retención de información, comportamientos irrespetuosos... La lista que acompaña al 'mobbing' es larga y cuesta demostrar ante la ley que se padece acoso. «En España es difícil demostrarlo ante un juzgado, pero no en Bélgica, Alemania o Suecia, donde está tipificado, pero aquí se decidió que no hacía falta una ley», lamentó Marina Parés Soliva, presidenta del Servicio Europeo de Información sobre el 'Mobbing' (Sedisem).
Parés explicó la diferencia existente entre el acoso sexual y el moral: «Se supone que con sólo una vez ya es acoso sexual, pero el acoso moral es a lo largo del tiempo y varias veces». Para la especialista, «lo importante es que la empresa proteja al trabajador». Destacó que «en más del 50% de los casos se da un acoso perverso, por pura envidia».