No conocía a su víctima y sólo recuerda que la noche de los hechos le echaron de un bar porque al parecer se había excedido con la bebida. La Policía Nacional lo detuvo el pasado día 18, precisamente por lo que no lograba recordar.
Tres días antes según el relato policial, este hombre, de 45 años y sin antecedentes, entró en un bar de La Tenderina Baja y se abalanzó sobre uno de los clientes, de 42 años, que estaba tomando una copa en la barra. No le agredió, sino que le quitó las gafas graduadas y las masticó. «Comenzó a darles mordiscos hasta dejarlas completamente destrozadas», según informa la Jefatura de Policía de Asturias.
La propietaria del local le expulsó. Después de un rato, el hombre sin sus gafas abandonó el bar. Fuera le estaba esperando el mismo agresor, quien le arrebató las lentes, le propinó un fuerte puñetazo en la barriga, lo dejó tendido en la acera y se fue sin más explicaciones. Sólo cuando pudo levantarse, la víctima denunció los hechos.