Los expertos debatieron ayer los últimos avances en la recuperación de los enfermos mentales, en el marco de la jornada de clausura del II Symposium nacional sobre tratamiento asertivo comunitario que se celebra en el Hotel NH Palacio de Ferrera.
Los siquiatras reunidos en Avilés abogaron por la recuperación de los pacientes a través de equipos de especialistas que desarrollen tratamientos en el entorno social del paciente.
El médico Mike Firn, del London Development Centre, indicó, sin embargo, que en Estados Unidos se cuestiona la rotación de los enfermeros y cuidadores de los personas que padecen trastornos mentales. En este sentido, indicó que los pacientes se sienten más confiados si les atienden las personas que conocen.
El psiquiatra Geoff Shepherd, del King's College de Londres, criticó la falta de psicólogos en Inglaterra, «teniendo en cuenta que lo más idóneo es que la terapia psicológica sea siempre la primera intervención» con las personas que padecen algún tipo de enfermedad mental. Los ponentes en el simposio coincidieron en afirmar que la reforma psiquiátrica que ha supuesto el cierre de los manicomios ha sido positiva, aunque los cambios requieren todavía de alguna mejora.
Shepherd contó una anécdota curiosa, narrando su relación con un paciente al que comenzó a tratar hace 25 años años. El experto aseveró que esta persona, que vive en Londres, en realidad dejó de ser su paciente para convertirse, con el tiempo, en un amigo. Relató que esta persona se casó y tiene un hijo y le llama todos los miércoles. Shepherd le sugirió escribir un libro sobre su experiencia, ya que pudo conocer a los mejores especialistas en la materia. El paciente, sin embargo, no quiere hablar del pasado, de los tratamientos a los que se tuvo que someter.
Shepherd recordó la frase que dice que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones para explicar que «los psiquiatras podemos fallar si no escuchamos las necesidades de los pacientes, aunque sea algo complejo ya que sólo los paciente inteligentes pueden proponer cambios que les sean beneficiosos». Este experto indicó que la vida moderna incide bastante en el desarrollo de las enfermedades mentales, bajo la influencia de la falta de trabajo o de una vivienda.