Michelin emitió ayer un comunicado oficial en Montreal en el que dejó bien claro que no será uno de los fabricantes de neumáticos que pujen por ser el único suministrador de la Fórmula-1 a partir de 2008. De esta forma, la marca francesa deja el camino libre a Bridgestone.
«El cambio de reglamentación de la F-1, que lleva a un monopolio en lo que a neumáticos se refiere, es totalmente contrario a los principios de Michelin, para quien la Fórmula-1 debe, como expresión del deporte automovilístico de alto nivel, ser el lugar donde se den cita las tecnologías más avanzadas». Ésta es una de las razones esgrimidas por el fabricante francés para no responder a la petición de la Federación Internacional (FIA).
Además, Michelin considera que llegar a instaurar un único fabricante constituye «un paso más hacia la estandarización de un deporte que debe practicarse al mayor nivel de competitividad». La FIA solicitó a los fabricantes de neumáticos que presentaran sus propuestas antes del 23 de junio para el suministro de neumáticos para la F1 de 2008 a 2010.