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Sábado, 24 de junio de 2006
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Italia vota una reforma para poder descentralizar el país
Berlusconi afronta el referéndum como una prueba de fuego para el centro izquierda que le despojó del poder
Italia vota una reforma para poder descentralizar el país
REVÁLIDA. Prodi quiere repetir el triunfo de mayo. / REUTERS
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Los italianos votarán mañana y el lunes un proyecto de reforma constitucional realizado por el ex gobierno de centro derecha Silvio Berlusconi y que el actual Ejecutivo de centro izquierda considera como una amenaza para la unidad del país. La iniciativa comporta la conversión del Senado en una cámara federal y reduce el número de parlamentarios. Además, el texto que se somete a consulta refuerza los poderes del primer ministro.

Casi tres meses después de las legislativas ganadas por el centro izquierda de Romano Prodi, el referéndum es un nuevo motivo de enfrentamiento entre los dos bloques que dividen a los italianos y que parecen no estar demasiado interesados en la consulta.

Tras las legislativas del 9 y 10 de abril, los electores volvieron a acudir a las urnas a finales de mayo con motivo de unos comicios municipales en las principales ciudades italianas.

En cuanto a la consulta del domingo, los responsables políticos temen que se produzca una importante abstención, algo que podría llegar a invalidarla, pues según la ley italiana se necesita un 50% de sufragios de los electores con derecho a voto para que el referéndum tenga validez.

Por eso, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, hizo un llamamiento a los casi 50 millones de italianos con derecho a voto para que acudan a las urnas y expresen su opinión sobre una reforma que, afirmó, afecta al «acto fundador» de la República. Berlusconi, por su parte, también pidió el voto de los electores, pero para «dar una lección al gobierno» de Prodi.

«Ningún italiano debe considerarse digno de serlo si el domingo no vota sí a la reforma constitucional, que aportará al país más democracia y libertad», increpó el miércoles el líder de la actual oposición de centro derecha.

«Silvio Berlusconi necesita tomarse la revancha, pero el Gobierno no está en juego», respondió Prodi, que debe hacer frente a un cierto desencanto en las filas del centro izquierda tras el entusiasmo del comienzo de su gobierno.

Liga Norte

El referéndum concierne a una amplia revisión de la Constitución negociada en 2005 por Berlusconi con los populistas de la Liga Norte, favorables a la creación de un Estado federal, con la separación de las regiones del norte del país.

So pena de abandonar la coalición y provocar así la caída del Ejecutivo de centro derecha, el proyecto fue sometido a voto en el Parlamento en noviembre de 2005, pero no superó la mayoría de dos tercios necesaria, por lo que se convocó el referéndum de este fin de semana.

Ahora, la mayoría gubernamental de centro izquierda mantiene su posición y pide el no para una reforma que conlleva la disminución del número de parlamentarios y la transformación del Senado en una cámara federal.

Además, el proyecto conlleva el fortalecimiento de los poderes del primer ministro, que será elegido directamente por el pueblo y que podrá nombrar y destituir ministros, así como disolver la cámara de los diputados, cosas que ahora no puede hacer.

Berlusconi la ha defendido con el argumento de que se trata de una ambiciosa modernización de las instituciones italianas, mientras que el centro izquierda la ha calificado de una «empresa de demolición» de la Constitución republicana de 1947.

Dos ex presidentes de la República, Oscar Luigi Scalfaro y Carlo Azeglio Ciampi, pidieron a los electores que voten 'no', al igual que el omnipresente ex primer ministro y actual senador vitalicio Giulio Andreotti, pese a su posición cercana al centro derecha.

El temor principal de los partidarios del 'no' es que la reforma aumente la división entre el norte, más próspero, y el sur, con menor desarrollo económico.



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