En el Pleno extraordinario celebrado ayer en Luarca tuvo especial importancia la intervención del edil no adscrito Joaquín Morilla, que es también presidente de la comisión de Urbanismo. Destacó que con motivo de la confección del PGOU recibió «amenazas de muerte e insultos». «Tuve que sufrirlos en el silencio», dijo.
Morilla recriminó también en su turno de palabra al ex portavoz de URAS, Gonzalo García Parrondo, por las críticas de éste al PGOU y a su persona. Recordó al edil que en la sesión en la que se aprobó de forma inicial por segunda vez el texto urbanístico éste se respaldó a favor «por unanimidad». Advirtió, además, que el plan era «necesario», aunque, dijo, pese a su voto favorable, que «limita mucho el suelo urbano».