Ya hay movimientos de tierras junto a la campo de fútbol. Tan sólo un mes después de que el Pleno del Consejo de Patrimonio diera luz verde a la construcción de los vestuarios, el Centro Asturiano ha logrado el permiso municipal para arrancar las obras.
El presidente, Alfredo Canteli, está contento. La construcción de los vestuarios -en cuya cubierta se empleará acero preoxidado y cubierta vegetal para aminorar el impacto visual- ha comenzado hace escasos días. Supone el primer eslabón del plan de obras para la ampliación del club, que su presidente presentó hace cuatro años pero que fue rechazado en dos ocasiones por Patrimonio.
Ahora hay un nuevo horizonte, y Canteli lo sabe: «Voy a hacer todas las actuaciones previstas, no renuncio a nada». Año a año, «esperamos pegar un mordisco a ese plan». Tras los vestuarios, le tocará el turno a la reforma y climatización de la piscina exterior.
«Después del verano empezaremos a trabajar con los dibujos de este proyecto y a buscar la autorización». A pesar de que sobre el centro ya pesan varias negativas, su presidente espera que Patrimonio «sea sensible». «Nosotros trabajaremos con el máximo respeto, integrando las novedades en el entorno» del monte Naranco, defendió.
Con los vestuarios y la piscina rematados, Canteli pensará en la tercera actuación: la transformación de dos de las nueve canchas de tenis que existen «en unas cuantas pistas de pádel». Está todo previsto, sólo hace falta paciencia y tiempo.
Trabajo para 12 años
Cuando el Centro Asturiano presentó por primera vez el plan de obras de ampliación del club del Naranco, Canteli era optimista y confiaba en realizar los trabajos en dos o tres años. La experiencia y los rechazos del Principado le han vuelto más cauto: «El plan de obras estará hecho en unos 12 años», puntualizó, aunque mostró su interés de acortar este periodo, porque «las necesidades» de la entidad social y deportiva con 17.000 socios son obvias y «numerosas».
Lo que, de momento, no saldrá adelante es la actuación más polémica que contemplaba el plan de 2002: un nuevo acceso rodado cercano a los monumentos del Prerrománico. El Pleno de Patrimonio rechazó esta idea al instante y de muy poco sirvieron los intentos de Alfredo Canteli de restar impacto a la ampliación, que añadía 8.000 metros cuadrados al club.
Con este panorama, el presidente y la directiva han decidido presentar «instalación por instalación». La construcción de los vestuarios es la primera prueba de este nuevo plan.