El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha decidido reabrir uno de los pocos atentados mortales de ETA que quedan sin esclarecer: el asesinato a tiros en Zaragoza del presidente del PP aragonés Manuel Jiménez el 6 de mayo de 2001.
El magistrado ha decidido comenzar la nueva investigación con el interrogatorio de cuatro etarras que supuestamente fueron miembros de un comando de información en Aragón en 2000 y que, según la Fiscalía, pudieron pasar datos sobre el político asesinado a la cúpula de ETA en Francia, que luego dispuso su asesinato a manos de otros activistas. Ante el instructor comparecerán el próximo 13 de julio David Pla y Aitor Llorente, ex miembros del comando Aragón de ETA y que iban a ser excarcelados el 25 de julio, y las activistas Ainara Esteran y Nerea Garaizar.