El próximo año, entre las filas de de todos los autobuses escolares con chavales menores de 12 años se colará un nuevo acompañante, un cuidador. Será el encargado de vigilar a los niños, enseñarles a comportarse en el interior de un autobús y garantizar la seguridad durante el trayecto.
El consejero de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre, compareció ayer en la Junta General del Principado a petición del diputado del PP Emilio Rodríguez, quien le preguntó sobre las medidas que tiene previstas adoptar para mejorar la seguridad de los escolares que acuden en autocar a las aulas.
Riopedre aprovechó el marco para anunciar que las 310 rutas de transporte escolar de Infantil y Primaria que se cubrirán en 2006-2007 en Asturias contarán con acompañante a bordo, que podrá ser o no un profesor.
Una semana después del último accidente mortal registrado en una línea de transporte escolar, la Administración ha optado por adelantar esta medida, cuya aplicación estaba prevista a partir de 2008.
Prudencia política
Durante su intervención, el consejero solicitó «prudencia política» para abordar este asunto tras el desgraciado accidente que recientemente costó la vida en Morcín a un joven de 13 años y en el que otras siete personas, en su mayor parte estudiantes, resultaron heridas. También quiso trasladar «un mensaje de confianza» a las familias cuyos hijos utilizan este servicio.
Y quiso transmitir tranquilidad con datos objetivos que corroboren que la seguridad «está plenamente garantizada». Según dijo, en los últimos diez años se han realizado más de 1,7 millones de rutas y sólo se registraron dos accidentes. Para incrementar la seguridad, «el Gobierno ha adoptado medidas que han permitido bajar hasta siete años la edad media de los autobuses». Generalizar la presencia de acompañantes en los vehículos es otra de las iniciativas.
Éso no es todo. El consejero también avanzó que está «trabajando» con Tráfico y con las empresas para conseguir implantar el cinturón de seguridad en el transporte escolar «lo antes posible». Dicho esto, el propio Riopedre agradeció al diputado popular Emilio Rodríguez su «apoyo» en un tema tan «delicado».
Explicó que la mayor dificultad en «la batalla por el cinturón» es que no existen modelos homologados para los niños y que la competencia en este asunto no es del Gobierno del Principado, sino de Tráfico. En este sentido, reiteró que «estamos trabajando» con la Administración central y con las empresas para implantar cuanto antes esta medida.
Apoyo mutuo
Al término de su exposición, el consejero alabó el Real Decreto de 2001 elaborado por el Partido Popular para la mejora de la seguridad en los autobuses: «Supuso un avance muy importante», dijo.
El diputado del PP Emilio Rodríguez, por su parte, le brindó todo el «apoyo» de su partido para sacar adelante las medidas encaminadas a tal fin, porque «está por encima de la confrontación política». Y pidió que el Principado tenga en cuenta el estado de las infraestructuras por las que los autobuses realizan sus rutas, así como el refuerzo de las ayudas al sector del transporte para que mejoren la seguridad.