En el caso de los hogares, las críticas a la decisión del Gobierno también han sido generalizadas. La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) opinó que la subida tarifaria supone «un regalo injustificado» al sector eléctrico y una «irresponsabilidad» por parte de la Administración. A su vez, la Federación Española de Familias Numerosas ha denunciado ante el Defensor del Pueblo la penalización que sufren, ya que el Ministerio ha fijado un recargo genérico para los consumos superiores a los 1.300 kw-hora, con independencia de las características del núcleo familiar que registra este uso.
La única noticia bien recibida por los consumidores españoles fue la rebaja del precio de la bombona de butano, máxime cuando el departamento que dirige José Montilla pretendía que el recorte previsto (de entre 20 y 80 céntimos) se destinara a los distribuidores con el fin de impulsar la creación un fondo de reestructuración de este sector.