El arranque del I Salón Inmobiliario de Asturias no se ha librado de la polémica. El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Gijón, Manuel Pastor, lanzó ayer un aviso para navegantes aprovechando el acto institucional de inauguración. Escoltado por el presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Luis Arias de Velasco, y el presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC), Serafín Abilio, Pastor acusó a un grupo de empresas de Oviedo de extender consignas para promover la no asistencia a la nueva feria.
Lo dijo bien alto y bien claro para que tomasen nota quienes, supuestamente, mueven los hilos en la sombra para chafar la recién estrenada andadura del salón inmobiliario. «Esta feria se va a llevar a cabo a pesar del boicot de algunas empresas. Ellos deben saber que no son el sector, porque el sector somos todos», enfatizó el presidente de la patronal gijonesa.
Pastor evocó los comienzos difíciles de FICNI, el certamen de la construcción que se desarrolla estos días en paralelo en el recinto ferial gijonés, para admitir, no sin cierta resignación, que «echo en falta de la presencia de algunas firmas». Esas ausencias presuntamente instigadas se hicieron patentes más tarde en el interior del pabellón Asturias, que alberga la nueva actividad ferial. De los aproximadamente 40 expositores participantes es constatable una abrumadora presencia de empresas implantadas en Gijón o asociadas en Asprocon. De hecho, como algunos responsables de la organización reconocieron en 'petit comité', se puede decir que la asociación de promotores y constructores locales han evitado un inicio de feria aún más desafortunado.
Otro indicador de que algo desentonaba con el nuevo certamen, al margen de los comentarios admonitorios de la inauguración, era la presencia entre los stands de algunas empresas no estrictamente inmobiliarias, como editoras de revistas de turismo o industrias auxiliares de la construcción.
Pero lo más curioso de todo es que detrás de estas maniobras para entorpecer la puesta de largo del salón no existen disputas localistas, sino más bien una corriente crítica con los actuales responsables de la CAC. Así lo reconocían ayer algunos de los implicados fuera de micro.
Serafín Abilio, no obstante, descartó que estas dificultades obedezcan a una contestación interna por parte de sus colegas de profesión. El presidente de los constructores asturianos defendió la nueva iniciativa ferial como «una pequeña exposición inmobiliaria, pero hecha con dignidad». Además, adelantó que para próximas ediciones se estudiará separar el salón inmobiliario de FICNI, para que los dos certámenes no interfieran entre sí y no se generen problemas de espacio con los expositores como los que Abilio dice haber observado este año. Una opción que se baraja es la alternancia temporal para celebrar cada cita e impedir que coincidan en un mismo año.
Referente para el Norte
Quien también mencionó la posibilidad de segregar ambas ferias fue el responsable cameral gijonés. «Estamos empeñados en convertir este nuevo salón en un referente en el Norte de España, pero habrá que hacer una reflexión para ver si en el futuro se celebra de forma independiente o por el contrario se integra en la actividad de la Feria de Muestras», expuso Arias de Velasco.
El presidente de la Cámara de Comercio también expresó su «férrea convicción» de que con este punto de encuentro para empresas relacionadas con la comercialización inmobiliaria «se abrirá un nicho en el mercado ferial gijonés». Además, recalcó que esta novedad surge porque el sector la había demandado antes.
La consejera de Vivienda y Bienestar Social, Laura González, también se hizo eco de las propuestas de los organizadores para introducir cambios en el salón inmobiliario que lo potencien en el futuro.