La directiva del Centro Asturiano de La Habana de Gijón asume, conforme a la sentencia dictada el pasado año, que la constructora Sedes tiene derecho a la indemnización fijada por el juez, debido a que no fue adjudicataria de ninguno de los trabajos que pretendía. La polémica surge a la hora de establecer quién o quiénes deben pagar los más de 186.000 euros de indemnización y, en ese sentido, la actual directiva quiere exonerar de responsabilidad al club con la señalación de otro u otros responsables.
Ese es el objetivo de la demanda presentada contra el ex presidente Daniel Prieto, independientemente del proceso de expulsión que ha concluido, al menos en lo que a procedimiento interno se refiere.
Fuentes del Centro Asturiano señalaron que la demanda contra Prieto podría afectar también a su equipo directivo si se demuestra que tuvo conocimiento y responsabilidad en la toma de decisiones. Se trata de determinar si el compromiso adquirido por Prieto con Sedes fue una actuación individual o no, así como quiénes la conocían y compartían.
El Centro Asturiano es, hoy por hoy, la entidad condenada a pagar, debido a que se supone que Daniel Prieto, acertadamente o no, actuó en nombre y representación del club, en su calidad de presidente. Otra cosa sería si el procedimiento para tomar decisiones fue el establecido estatutariamente.
Pero el citado no será, previsiblemente, el único procedimiento jurídico que afecte al Centro Asturiano.
Tres de los cinco trabajadores despedidos no han firmado el finiquito, por no estar conformes con el mismo, sin perjuicio de que hayan recibido una cantidad a modo de liquidación. EL COMERCIO pudo saber que existe el propósito de actuar contra el Centro Asturiano ante el Juzgado de lo Social si el sindicato o los abogados consultados ven posibilidad de aumentar la indemnización pagada.