En la recta final del Gobierno de coalición entre el PSOE e IU-BA, las tres fuerzas políticas que sustentan el Ejecutivo asturiano se muestran públicamente satisfechas del camino recorrido y dispuestas a llevar hasta el fin el pacto suscrito el 3 de julio de 2003. Eso, pese a las discrepancias y enfrentamientos que han salpicado estos tres años de gobierno en común y que, por ambas partes, se quieren dejar a un lado para afrontar los diez últimos meses de legislatura -antes de las elecciones de mayo de 2007- con la vista puesta en unos objetivos que, según explicó ayer Jesús Iglesias, coordinador general de IU, no persiguen la satisfacción de los socios de gobierno sino «la determinación de dar respuesta a las preocupaciones de los ciudadanos». Tanto Izquierda Unida como el Bloque por Asturies y el Partido Socialista constataron ayer su intención de preservar el acuerdo de gobierno.