21 personas de origen subsahariano fueron detenidas ayer después de realizar el registro de once domicilios de Avilés, Valencia y siete ciudades del área metropolitana de Barcelona.
Los detenidos pertenecían a una banda organizada que se dedicaba principalmente a la falsificación de tarjetas bancarias y documentos, y por la estafa por internet. El fraude podría superar el millón de euros, aunque los investigadores no descartan que la cifra pueda aumentar. En la denominada operación 'Minerva', los Mossos desarticularon dos laboratorios, uno en Barcelona y otro en Valencia, en los que se falsificaban tarjetas bancarias y un laboratorio para la falsificación de documentos en la ciudad condal.
Según explicó el subjefe de la comisaría general de investigación criminal, Joan Carles Molinero, uno de los detenidos «era capaz de crear la combinación de números de una tarjeta consiguiendo sólo los cuatro primeros dígitos de una tarjeta, por lo que no les hacía falta ni robarla». Esta persona recibía listados de Estados Unidos y Canadá sólo con los cuatro primeros números y «con una fórmula matemática conseguía sacar la numeración de tarjetas de cuyo propietario no les hacía falta conocer ningún dato porque en la compra por internet no hay ninguna comprobación de estas características», explicó Molinero.
El subinspector destacó el hecho de que los 21 detenidos fueran de origen subsahariano, ya que, según él, «la falsificación de tarjetas no se da mucho en este colectivo».