Las carencias y deficiencias de las señales informativas de circulación en Miranda son un problema que viene de lejos, pero ahora se ha visto agravado, por lo que la intervención del Ayuntamiento cada vez es más necesaria.
Hace más de 30 años la asociación de vecinos elaboró un estudio técnico sobre el estado de la señalización en la zona, ya en aquel momento sólo había dos señales colocadas. El Ayuntamiento fue luego instalándolas, aunque lo tomó con calma, hasta culminar hace unos años con la reurbanización de la Travesía de Miranda (La Carriona, Santa Ana y Avenida de Heros), colocando también señales de limitación de velocidad y bandas en la calzada.
Pero, de la veintena de barrios mirandinos interconexionados entre sí y con las tres vías principales que cruzan Miranda, sólo ocho están señalizados y uno de ellos, Santo Domingo, se menciona dos veces, con la circunstancia añadida de que las señales desinforman, ya que indican hacia Villanueva. Precisamente en Santo Domingo están ubicados los edificios más simbólicos de Miranda: el templo parroquial, la escuela de niños nacional, hoy casa de cultura, la escuela de niñas donada al pueblo por el Rey de la Patagonia, la cancha polideportiva, el cine Patagonia
En toda la parroquia hay diez señales y, como ya se dijo, dos repetidas y con un barrio 'descolocado'. Una de las restantes se sitúa en Vidoledo con indicación hacia Las Pedreas y El Forcón; dos más están en La Cruz de la Hoguera, una de ellas oxidada y cubierta de matorrales; tres en la zona de El Alfaraz con indicación de entrada y salida a la nueva urbanización; una en el cruce de La Cruz de Illas, con indicación de salida a Pillarno y Piedras Blancas (Castrillón); y la última en el cruce de la iglesia indicando salida hacia La Carriona y Grado, que se encuentra desplomada y oxidada.
Así las cosas, al Ayuntamiento de Avilés le quedan aún muchos barrios por señalizar en Miranda, sobre todo en las plazoletas o cruces donde caminantes y automovilistas se encuentran con verdaderos laberintos difíciles de descifrar. En el mejor de los casos, los vecinos tienen que ejercer de guías turísticos, pero son muchos los que se pierden. Esta situación es habitual en Vidoledo, Nondivisa, Alfaraz y Miranda-Miranda, entre otras muchas localidades.
Por otro lado, las placas que indican los nombres de las calles están colocadas a la salida de las mismas, en lugar de la entrada, lo que también confunde a quien no conozca la zona porque, por ejemplo, la señal de Nondivisa al estar al final de la calle se sitúa en el principio de Vidoledo.
Cambio sin consulta
El Ayuntamiento también ha procedido a modificar los límites de algunos barrios, sin consultar con la asociación de vecinos. Así, una zona de Nondivisa se ha incorporado a La Cruz de la Hoguera y situaciones similares se dan entre La Cruz de Illas, Los Calvos y El Alfaraz. Como carecen de señales informativas, se generan aún más confusiones para los visitantes y el servicio de correos. Pero el problema más grave radica en los cambios de propiedad o herencias, puesto que las fincas o viviendas con denominación original en una ubicación no coinciden con la determinada por el Ayuntamiento, pues la parcela figura ahora en otro barrio.