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Sporting
Diego Castro rubricará hoy su contrato con el Sporting por las dos próximas temporadas
La incorporación al equipo del futbolista gallego, que llegó anoche a Gijón, quedará cerrada cuando pase esta mañana el obligatorio reconocimiento médico «El club está haciendo un gran esfuerzo para consolidar un proyecto ambicioso»
Diego Castro rubricará hoy su contrato con el Sporting por las dos próximas temporadas
LLEGADA. Diego Castro, sentado en uno de los bolardos de la zona de Fomento. / JOAQUÍN PAÑEDA
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Era cuestión de pequeños detalles. Estaba casi todo cerrado, con precontrato incluido, desde hace meses, pero faltaba lo esencial, la firma del futbolista. La pretemporada se acerca cada vez más y el Sporting sigue cerrando la llegada de nuevos refuerzos. Para evitar que la imagen del club parezca debilitarse por la falta de concreción en sus operaciones, la entidad dio ayer un golpe de efecto al dar oficialidad a su segunda incorporación para la próxima temporada: Diego Castro.

El primer protagonista de esta semana será, pues, el ex futbolista del Málaga B, que, según él mismo confirmó, será jugador sportinguista las próximas dos temporadas. El acuerdo lleva perfilado desde el mes de abril y todo quedará cerrado cuando el interior diestro pase esta mañana el pertinente reconocimiento médico ante el jefe de los servicios médicos del club, Antonio Maestro. El Sporting no pagará nada por la llegada del jugador gallego ya que lo hace con la carta de libertad en la mano, y sigue sin dar por cerrada la actual plantilla.

Después de un largo viaje por carretera, de casi seis horas de duración, en compañía de su novia y de su abogado -éste, que marcó un itinerario por León y no por la costa, en un segundo vehículo dado que el futbolista se va a quedar algunos días más en Gijón para buscar una vivienda-, Castro pisaba a eso de las nueve y media de la noche, por fin, el suelo de la Villa de Jovellanos, tras una breve parada en Mareo para recoger a Emilio de Dios, que sirvió de guía por la ciudad.

«Estoy contento y, a la vez, tremendamente ilusionado por hacer aquello que he querido desde un principio, que no es otra cosa que firmar por el Sporting», explicaba el futbolista, vestido con camiseta verde a rayas y vaqueros, a la salida del párking de Fomento, justo antes de dirigirse al Hotel Don Manuel, habitual primera parada de los fichajes rojiblancos a su llegada a Gijón.

La contratación de Diego Castro es una apuesta del secretario técnico, Emilio de Dios, anterior a la llegada de Manuel Preciado al banquillo sportinguista, pero que cuenta con el respaldo absoluto del entrenador cántabro. Ambos le conocen bien de su etapa en el filial malagueño y querían contar con un refuerzo de las características del gallego. Es decir, las de un interior diestro, pero que también se desenvuelve con soltura en la banda izquierda -sale muy bien hacia dentro- e incluso como mediapunta -en su última campaña con el Pontevedra marcó doce goles, lo que habla bien de su facilidad para mirar a puerta-, con cualidades de buen pasador y con tres años de experiencia, pese a sus 24 años, en Segunda.

La segunda nueva pieza de Manuel Preciado no tendrá hoy prácticamente ni un minuto de respiro. Primero, se espera que pase la pertinente revisión médica. Después, el interior gallego rubricará su contrato en las oficinas de Mareo, en presencia del presidente del Sporting, Manuel Vega-Arango; el director general, Alfredo García Amado, y Emilio de Dios. Será por dos temporadas y con una cláusula de rescisión de seis millones, aunque esta cifra quedará definitivamente fijada en ese encuentro -«una cantidad lo suficientemente alta para que aquel club que se interese por mí tenga que negociar obligatoriamente con el Sporting», matizaba el jugador-.

Después, a eso de las 12.30 horas, aparecerá, si nada se tuerce, en la sala de prensa de las instalaciones municipales en medio de una enorme expectación -la misma o mayor que la que produjo David Barral el pasado viernes-, para, a continuación hacerse la tradicional fotografía con su nueva camiseta y dar los primeros toques en el que será su campo de entrenamiento durante los dos próximos años.

«La afición del Sporting es lo suficientemente inteligente para darse cuenta del esfuerzo que está haciendo el club para consolidar un proyecto ambicioso», aseguraba Diego Castro, que, una vez formalice su fichaje, empezará la difícil tarea de encontrar una vivienda donde vivir. «Buen ejemplo de ese esfuerzo son los fichajes de jugadores jóvenes y con proyección y, especialmente, de un técnico que el año pasado dirigió a un equipo de Primera. Ojalá empecemos bien este proyecto», añadía con especial hincapié.



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