El retraso de la presentación de Diego Castro, con el que se había alcanzado ya un acuerdo en el mes de abril, levantó algunas suspicacias en diversos sectores, acentuadas tras la llegada de David Barral a Gijón. El futbolista gallego negaba ayer cualquier revés inesperado en la negociación.
«Me han preguntado ya varias veces sobre ese asunto, pero no ha habido problemas. Yo, una vez llegó el día 30 de junio, he estado esperando la llamada del club y ahora vengo porque me han avisado», explicaba el futbolista, que cree que el hecho de que Barral se adelantara se debió a que «le venía mejor por el tema de las vacaciones. Pero por nada más». Castro aún no ha tenido la oportunidad de conversar con Manuel Preciado. «Para eso ya habrá tiempo», aseveró.