La ola de calor que azota España desde el fin de semana pasado, que provoca un mayor uso de los aparatos de aire condicionado a sumar a las necesidades energéticas habituales, hizo que al mediodía de ayer se alcanzara un nuevo máximo histórico en la demanda eléctrica peninsular, con una cifra de 40.120 megawatios registrados a las 13.30 horas, según datos oficiales. El anterior récord se produjo hace un año, en concreto el 21 de julio de 2005, con 38.980 megavatios, debido también a las altas temperaturas.
El nuevo tope alcanzado supone un incremento de 1.140 megavatios respecto al anterior, equivalente a casi tres grupos de ciclo combinado con una potencia unitaria de 400 megavatios. De la punta de consumo registrada ayer -entre la una y las dos de la tarde también se contabilizó el máximo de demanda de energía horaria con 39.808 megavatios por hora-, la mitad de las peticiones fueron satisfechas casi a partes iguales entre las centrales de ciclo combinado (27,5%) y las de carbón (24,6%), y ya a más distancia por las de régimen especial (11,7%) y las hidráulicas (10,8%).
La empresa Red Eléctrica Española (REE), operadora del sistema, informó que, a pesar de las altas temperaturas y el incremento de la demanda, la red de transporte había funcionado con total normalidad, sin cortes puntuales de suministro ni otro tipo de incidencias. En la compañía esperaban que a media tarde de ayer se registrara un nuevo récord, pero no fue así ya que la demanda se moderó de forma progresiva hasta caer por debajo de los 38.000 megavatios. No obstante, para hoy si está previsto sumar otro tope histórico en el consumo, ya que la ola de calor se mantendrá aún varios días más.
Durante el año pasado la demanda de electricidad creció un 4,3%, si bien a este aumento habría que restarle un punto una vez corregidas las diferencias de temperatura y calendario laboral respecto a 2004. En cuanto a las puntas de demanda de verano e invierno, durante 2005 registraron avances históricos del 15% y, además, se dio la circunstancia de que ambas se acercaron de forma progresiva debido al desarrollo que está experimentando la instalación de climatizadores.
En los últimos años se ha ido reduciendo la distancia entre los máximos de consumo de invierno y de verano, aunque el récord absoluto sigue correspondiendo al periodo invernal.
La causa de esta evolución es la generalización de los aparatos de aire acondicionado, que disparan el consumo eléctrico en los días más calurosos del año.