¿Cómo ve un catalán la costa Cantábrica?, ¿echará de menos la luz del Mediterráneo? El genial pintor Pep Segura acerca hasta el 27 de julio a la Sala de Arte Pablos de Gijón su particular visión del paisaje asturiano. «Es verdad que en esta región hay días grises, pero es un gris especial, mágico, muy diferente a todo, me encanta pintarlo», explica.
-En la colección hay muchas obras que reflejan paisajes asturianos, ¿le inspira esta región?
-Muchísimo. Viajo mucho y me gusta pintar los paisajes que me hacen sentir algo. Siempre que vengo Asturias me quedo fascinado con la belleza de esta tierra y me vuelvo con un buen número de obras bajo el brazo.
-Muchos de los paisajes son marinos, imágenes muy diferentes a las de su Mediterráneo natal.
-Totalmente, de hecho, para mí pintar el mar Cantábrico es todo un reto. Las aguas del Mediterráneo son mucho más claras, la luz es muy diferente y por eso cuando me pongo a pintar una playa de Gijón o de Tazones, por ejemplo, tengo que esforzarme porque la costumbre me tienta a pintar el mar más claro.
-¿Cómo definiría su pintura?
-Mucha gente confunde mi estilo con el impresionismo, cuando yo soy mucho más expresionista. Intento expresar mis sentimientos y mi carácter en cada cuadro. Me interesa mucho trasmitir el impacto que me causó el paisaje.
-Aunque sus óleos también son muy personales, sus acuarelas destacan por tener una textura muy diferente y original.
-Eso es porque utilizo un papel francés hecho artesanalmente que voy a buscar personalmente cerca de Toulousse. Tiene una textura diferente y, aunque es más difícil de pintar, me gusta usarlo porque da a las obras un toque muy especial.
-¿Qué proyectos tiene para el futuro?
-Seguir pintando y realizando exposiciones. En lo artístico creo que mi obra virará hacia lo abstracto. En mis cuadros cada vez se distinguen más fragmentos que, sin abandonar la figuración, se acercan a lo abstracto. De hecho, la pintura moderna, en general, cada vez se aleja más del detalle. En cuanto a exposiciones tengo programadas varias muy importantes, tanto en Cataluña como a nivel nacional y el próximo verano espero volver a Gijón.