Tres semanas atrás, la portavoz del Gobierno regional, Ana Rosa Migoya, utilizó el caso de Guillén Lafuerza para argumentar que el Principado «ha tenido que ejercer de Ayuntamiento de Oviedo». Cuando el pasado setiembre, el techo de una de las viviendas de la colonia se desplomó y mató a una anciana, los vecinos reclamaron colaboración económica para rehabilitar las 85 viviendas que estaban dañadas y amenazaban con derrumbarse, según un informe municipal.
En abril, los propietarios encontraron el apoyo que buscaban en el departamento del director de Vivienda, Manuel González Orviz. La consejería se comprometió a costear hasta el 66% de la obra, pero el dinero aún no ha llegado: «Seguimos esperando, lo hacemos con resignación, mucha resignación», lamentó ayer la presidenta de la comisión vecinal, Julia Oliva.
Las obras en la colonia, declarada Barrio de Interés Social, arrancaron el pasado marzo. Aunque sólo son dos las casas arregladas, los residentes «estamos deseando que el Principado nos diga cuánto dinero nos concede para poder hacer nuestras cuentas; cada caso será diferente».
Las subvenciones se tramitarán en diversas convocatorias. En la primera «entran 22 casas, las más dañadas», y en la segunda «accedemos los propietarios de casi 60». Este conjunto de viviendas opta a ayudas a la rehabilitación, después «hay otras cinco o seis que piden subvenciones de obra nueva». Se trata de casas que requieren «una obra grande», y al hacerla aprovecharán para «subir una planta», explicó Oliva.
Costa Verde
Los residentes de Costa Verde también están a la espera. En este caso, los responsables de las 21 comunidades vecinales que integran la barriada aguardan una reunión con Benjamín Gutiérrez Cabañas.
El concejal les ofreció hace un mes 393.000 euros para limpiar y pintar las fachadas. Los 250 residentes aceptaron en una reunión la propuesta, pero aún no han podido comunicarla al Ayuntamiento porque «de momento, no nos han convocado a una reunión».