Este año, dicen, la vigilancia es la apropiada. Sin embargo, los vecinos de las inmediaciones de la Semana Negra aprecian «los mismos problemas de cada año». El ruido y la limpieza siguen preocupando en el entorno del recinto. «Lo que peor llevamos es la porquería que nos dejan por los callejones», denuncia Alberto Estrada, presidente de la Asociación de Vecinos de La Guía. Las zonas más afectadas son las del instituto El Piles y la entrada al local de la asociación de vecinos. Sin embargo, reconoce que «Emulsa hace su trabajo todos los días, por lo que no podemos quejarnos del servicio de limpieza». Sí piden «que se coloquen más aseos portátiles, para evitar encontrar cada mañana excrementos en portales y garajes».
También protesta por la pasividad ante «los coches mal aparcados en los accesos al recinto, que perjudican, por ejemplo, el tráfico en la rotonda de La Guía». En lo relativo a seguridad, se sienten tranquilos, ya que el comisario de la Policía Nacional «nos ha prometido la adopción de diversas medidas, como la patrulla de agentes de paisano en la zona».
Vía judicial
Los vecinos del edificio La Gacela, en la calle Sporting, anuncian que «continuarán hasta el final» el proceso judicial que comenzaron con el objetivo de alejar el festival. Tras ganar el juicio que obliga a la Semana Negra a alejarse 500 metros de las zonas habitadas, el Consistorio ha recurrido la sentencia. «Si el Ayuntamiento mostrase algo de buena voluntad, la feria podría realizarse sin molestar a los vecinos. Hay sitio de sobra en el parque, sin necesidad de invadir la calle de Torcuato Fernández Miranda», explica su portavoz, Manuel Pazos. «Contamos, además, con el apoyo del resto de comunidades afectadas», comenta.
Junto al ruido, más comedido en esta edición, su mayor preocupación es la limpieza. «Es completamente insalubre. No creímos necesario cerrar el jardín, pero cometimos un error», reconoce. Pazos pide «la adecuación de un recinto para los feriantes que cuente con suministro de agua e inodoros públicos». Los vecinos reconocen, no obstante, «una mejora en el control de ruidos», explica su presidenta, Julia Rodríguez.
Dos detenidos
Entretanto, dos hombres de origen norteafricano fueron detenidos ayer tarde por agentes del Cuerpo Nacional de Policía por supuesta venta de marcas falsificadas junto a la Carpa de Encuentros por un patrulla que acudió al lugar alertada por denuncias de comerciantes.
La Unión de Comerciantes de Gijón había pedido a los mandos de la Policía que ejercieran una vigilancia sobre la venta ilegal de artículos.