El tiempo es un problema que nos afecta a todos. Siempre vamos corriendo de un lado a otro y parece que necesitamos días de 30 horas. Esto es algo característico de la sociedad actual, en la que nadie se sorprende de los atascos o de ver a una mujer dejando a los niños en el colegio a primera hora de la mañana para irse corriendo a la oficina.
El Ayuntamiento de Barcelona ha sido consciente de estos cambios y por ello creó hace ya tres años la Concejalía de Nuevos Usos Sociales del Tiempo. Esta institución pública tiene tres objetivos básicos: el primero de ellos es repensar la ciudad para que el eje de todo sea el tiempo de las personas, y no el tiempo laboral. El tratamiento urbanístico es fundamental , aseguró la concejala. El segundo objetivo es fomentar la paridad. No es un problema exclusivo de las mujeres, ya que afecta a todos los ciudadanos . Por último, intentan favorecer y promover nuevos hábitos que sean beneficiosos para la sociedad.
Esta concejalía es pionera en España y su responsable, Inma Moraleda, ha estado en Gijón para participar en las jornadas '20 años de políticas de igualdad en las ciudades españolas', que se están celebrando en estos días en el centro municipal de La Arena. El tiempo es un bien cada vez más escaso, sobre todo para las mujeres. Y debe ser un derecho del ciudadano, ya que es un factor determinante para la salud tanto física como psíquica , afirmó.
Ya han realizado numerosos estudios que les han permitido diagnosticar las carencias existentes, como la falta de servicios que fomenten la paridad y su trabajo se centra ahora en desarrollar una serie de proyectos que les permitan corregirlas.
'Tiempo de barrio, tiempo educativo compartido' es uno de ellos, que desarrolla en colaboración con la Fundación Jaume Bofill. Pretendemos mejorar la oferta de actividades extraescolares en los centros educativos, además de implicar a las asociaciones de los barrios en ellas. También queremos optimizar los recursos invertidos, mejorando el rendimiento del capital, de las instalaciones y de los trabajadores , explicó Bernart Albaigés, técnico de la fundación, a las asistentes a las jornadas.
Preguntar a los vecinos
Otro de los proyectos que están llevando a cabo persigue que los vecinos les ayuden a decidir dónde colocar los diferentes servicios -tales como escuelas, supermercados, centros de salud- para perder el menor tiempo posible. Valoramos cada vez más la proximidad. En 1985, el 40% de la gente compraba en el propio barrio. En 2000 ya era el 51% . Y es que cada vez más preferimos realizar las actividades de ocio sin salir de nuestro entorno.
Por otra parte, Moraleda señaló que el uso del tiempo no es homogéneo: depende de la actividad económica que se realiza, de la edad y del género. Las mujeres de 30 a 45 años no están dispuestas a asumir puestos de responsabilidad en las empresas porque eso significaría tener que renunciar a la maternidad . Por eso, con 'Tiempo para trabajar, tiempo para vivir', estudian a veinte empresas que han puesto en práctica medidas para la conciliación de la vida familiar y laboral. Y que ya han constatado un descenso del absentismo laboral.
Estos son sólo algunos de los avances que han conseguido en esta nueva área, sirviendo de ejemplo al resto de ciudades.