25 alumnos de la Escuela de Práctica Jurídica Fermín García Bernardo, que está gestionada por el Colegio de Abogados de Gijón, recibieron ayer los diplomas que acreditan su aprovechamiento durante uno o dos años, según los casos, en el citado centro docente.
El director de la Escuela, Jesús Villa, indicó a EL COMERCIO que más de 400 jóvenes licenciados en Derecho realizaron ya los cursos de práctica jurídica durante los 21 años de funcionamiento. La facultad, dijo, produce licenciados, pero no abogados, igual que tampoco magistrados, notarios o registradores.
La práctica es imprescindible y, salvo que los nuevos licenciados tengan oportunidad de realizar una pasantía en algún bufete, los cursos son un buen sistema para adquirir experiencia.
Tanto es así que superar los cursos de una escuela de práctica jurídica, de las 80 que, aproximadamente existen homologadas en España (entre ellas una en Oviedo y la de Gijón) es requisito indispensable, además de un mínimo de tres años de ejercicio, para acceder al Turno de Oficio.
Los cursos no son incompatibles con el trabajo, ya que todas las clases son vespertinas, pero tienen una duración de nueve meses.
La Escuela de Práctica Jurídica Fermín García Bernardo no tiene profesorado específico. Expertos en cualquier ámbito de la judicatura dan las clases y un maestro destacado hasta que fue nombrado magistrado de la Sala Primera del Tribunal Supremo fue el magistrado José Antonio Seijas, que ayer pronunció la conferencia de clausura del curso y participó en el reparto de diplomas.
La Escuela prevé poder ofrecer pronto becas a los alumnos, que ahora pagan 1.000 ó 1.200 euros, según el nivel.