Gijón contará con un nuevo centro para mayores a finales del próximo año. Las obras para la construcción de un geriátrico en el barrio de Viesques han comenzado hace dos semanas y está previsto que concluyan en setiembre de 2007. De momento, la empresa constructora, Llanreted, ha puesto en marcha los trabajos de excavación necesarios para poder preparar los cimientos de lo que será el mayor geriátrico de la ciudad. El terreno sobre el que ya se está trabajando, y que en un futuro albergará el complejo, está situado detrás de la clínica Covadonga.
La residencia de ancianos tendrá capacidad para 228 personas: 198 camas en habitaciones dobles e individuales y treinta plazas en el centro de día. Este equipamiento ofrecerá servicios para todas aquellas personas que vivan solas o con familiares en sus domicilios particulares. Así, tendrán la oportunidad de pasar el día acompañados por un grupo de profesionales con los que desarrollarán diversas actividades.
José Ramón Carreño, gerente de la empresa Asturiana de Gestión y Servicios Gerontológicos, que explotará el centro, explicó a EL COMERCIO que «el nuevo geriátrico constará de tres edificios en forma de hache y contará con los equipamientos más novedosos». Todas las habitaciones estarán dotadas de tomas de oxígeno y de vacío, para estar preparados en caso de que los residentes necesitasen este servicio. También dispondrá de servicios de lavandería y cocina propios, así como de una cafetería.
Plazas concertadas
Aunque el centro para mayores será de carácter privado, tendrá un importante número de plazas concertadas con el Principado. Así, la Administración regional subvencionará gran parte del coste a aquellas personas que no puedan pagarse una habitación. Esto ocurre ya en otras residencias de Gijón y Pola de Siero llevadas por la misma empresa gestora.
La superficie total del centro será de unos 7.000 metros cuadrados y, además, dispondrá de más de 1.000 metros de jardín en la zona exterior. Carreño explicó también que «cabe la posibilidad de que se construya un aparcamiento de servicio público», ya que el geriátrico gozará de sus propias plazas subterráneas bajo uno de los edificios.
El gerente de la empresa adelantó que «habrá entre cuatro y cinco consultas de enfermería», que no sólo darán servicio al centro, sino que «también podrán cubrir servicios externos». Por tanto podrán beneficiarse también de ellas aquellos mayores que no residan en la instalación. Las consultas contarán con salas de enfermería, de fisioterapia y de rehabilitación, y estarán dotadas de todos los equipamientos necesarios.
El geriátrico tendrá también su particular escuela. Pero no para los mayores, sino para los profesionales. El aula de formación que se instalará en uno de los edificios instruirá a los profesionales que trabajen o tengan la intención de trabajar en residencias de este tipo. «La formación servirá de cara a la contratación interna de la empresa, pero también para aquellas personas que trabajen en otros centros», explicó José Ramón Carreño. A través de este servicio se fomentará la atención en domicilios y se formará a los profesionales de atención geriátrica por medio de varios cursos.
Adaptado a la normativa
El futuro geriátrico de Viesques ya tendrá adaptadas sus instalaciones y servicios al decreto 79/2002, con el que todos los centros asturianos deberán converger antes de julio de 2007. Este decreto, que regula en materia de servicios sociales a todos los centros de atención públicos y privados del Principado considera diferentes aspectos relacionados con la atención ofrecida y el grado de calidad de los servicios prestados e implica «una mejora respecto de las condiciones mínimas exigidas, tanto en el aspecto fisico como en el organizativo-funcional».