Cuando se produce un crimen, el equipo del Instituto de Medicina Forense de Asturias se pone en guardia. Ellos son los primeros en observar el cuerpo de la víctima, hacer la autopsia y analizar al presunto agresor.
-¿Cuál es el modo de trabajo?
-Cuando hay un homicidio siempre actuamos varios médicos forenses a la vez. Una primera parte es la autopsia y una segunda parte es el estudio psicopatológico del agresor. Hacemos un estudio de él, de todas las circunstancias que le rodean, de sus antecedentes familiares, personales, enfermedades, e incluso también vemos en qué ambiente familiar se movía la víctima, para conocer sus creencias.
-Ahora realizan el estudio psicopatológico del gijonés de 35 años acusado de asesinar a su esposa con una piedra de 5 kilos en Soto de Ribera el pasado marzo.
-Sí, estamos ahora con él. No sólo tenemos que estudiar el hecho en sí, también las circunstancias que lo produjeron, que es lo más importante. Se estudian los movimientos que rodean los 30 días antes del crimen. Sabemos que hubo un homicidio y que esta persona mató a su ex pareja, pero ¿qué le llevó a realizar eso?, ¿qué pasó allí? Es importante saber si esa persona tiene inteligencia-voluntad suficiente para saber que lo que ha hecho está mal, y actuar en consecuencia. Suele llevar tres o cuatro meses.
-El Fiscal de Violencia de Género dijo que el juicio oral aún va a tardar. ¿Volverá a ver al autor antes de la vista oral?
-Lo veremos hasta que tengamos el estudio completo. Yo le vi en el momento en que sucedieron los hechos, y ahora se están haciendo los test. La graduada social está viendo el ámbito familiar, el psicólogo se encarga de los test y nosotros, todas las pruebas de laboratorio. Hemos hecho la primera sesión clínica, y ya hemos decidido por dónde vamos a ir en el juicio. Estamos pendientes del último test.
-¿Es peligroso?
-No, vienen custodiados por policía.