Los más pequeños inauguraron en la mañana de ayer la quinta edición del taller de repostería 'Llambionaes nos Alcuentros' con la elaboración de galletas «en forma de palmera, de ese e incluso de trenza». Una quincena de aprendices cocineros de entre cuatro y ocho años escuchaba con atención aunque con continuas interrupciones las explicaciones de Esther Freile Fernández.
«Las galletas llevan harina, azúcar, mantequilla y huevos», aleccionó la profesora al público menudo que planteaba entonces su primera duda: «¿Con huevos de verdad?». «Pues claro, si no estaríamos haciendo galletas de mentira y éstas nos las vamos a comer», contestaba para sorpresa de muchos.
Algunos de ellos más noveles, como las gemelas Victoria y Blanca, de cuatro años, -que aparecieron puntuales a la cita vestidas con delantales y acompañadas de sus hermanas mayores Julia e Inés de la Fuente, de seis y siete años respectivamente-, y otros algo más expertos como María y Ángela Viñes Rodelgo, de seis y siete años, que repetían cursillo. Todos aprendieron a estirar la masa en «tubitos como si fueran barras de regaliz» para luego darle la forma deseada. «A mí me gusta mucho comer galletas y también cocinarlas», confirmaba Nacho Fuente García, de cuatro años, mientras amasaba su tubo para luego preparar galletas decoradas con fideos de colores.
«A los niños lo que les gusta es amasar y hacer cosas de muchos colores», reconocía Esther Freile, quien adelantó que en las clases infantiles previstas para hoy y mañana enseñará a preparar bombones y tarta.
Pero como la repostería no es sólo cosa de niños, el taller se ofrece en horario de cinco a siete para adultos. Ayer en las escuelas de Pivierda, hoy en las escuelas de Libardón, mañana en Lastres y el jueves en la Nave del Artesano, en Colunga. «Con los mayores aprenderemos a hacer hojaldre, mantecados y pastas», descubre Freile, quien prevé recibir entre niños y adultos a cerca de un centenar de personas.