Los propietarios de los pubs de la villa quieren seguir la vía del diálogo para tratar de negociar con el Ayuntamiento de Llanes el horario de cierre de sus establecimientos durante el fin de semana. Desde el pasado sábado éste se ha visto reducido en una hora, dejando como límite las cuatro y media de la mañana. Por ello, en la reunión mantenida ayer acordaron solicitar un encuentro con la alcaldesa para mañana y dicen mostrarse totalmente abiertos «a colaborar», aunque también aseguran estar «sorprendidos» por haber recibido la noticia de esa manera «cuando siempre hubo una línea de diálogo».
Los hosteleros defienden, además, que no son ellos los responsables de las alteraciones del orden público. Lamentan que esta medida les afecta económicamente puesto que, según aseguran, «las previsiones de empleados y provisiones se hicieron en función del horario anterior».
La alcaldesa de Llanes, Dolores Álvarez Campillo, por su parte, se mostraba ayer rotunda en la decisión adoptada. «El problema es poner de acuerdo a dos tipos de establecimientos, los que abren temprano para dar desayunos y los que cierran muy tarde», dijo. «Se trata de que la gente que sale de noche no moleste a quien sale temprano a desayunar en una terraza», añadió.
La regidora llanisca también se mostró muy sorprendida con la posición adoptada por los empresarios de los bares de copas de La Calzada, pues aseguró que «la mayoría no tienen licencia para local de música amplificada, por lo que la hora de cierre tendría que ser a las dos y media y se les permite estar hasta las cuatro y media».
En este sentido, explicó que esta permisividad responde a que «muchos de ellos ya están tramitando el cambio de licencia y se entiende que deben hacer reformas para poder conseguir este tipo de autorización». No obstante, señaló que ya en reuniones mantenidas con estos locales se fijó una fecha límite para que cada uno se pusiera al día.
Caso a caso
Sobre el problema de las licencias, los propietarios de los bares plantean que desde el propio Consistorio «se fuera bar por bar para explicar las deficiencias de cada uno para poder cambiar la licencia».
Ante la posibilidad de que los pubs hicieran caso omiso a la normativa municipal, la alcaldesa se mostró contundente: «No me temblará el pulso si tengo que cerrar los bares de La Calzada si no ponen de su mano por cumplir la normativa», dijo.
La primera edil también quiso dejar claro que los problemas que pueda haber de seguridad ciudadana «son competencia de la Delegación del Gobierno y no del Ayuntamiento». En cualquier caso, defendió que «Llanes es el municipio turístico con menos vandalismo del Norte de España». «La Guardia Civil estaba sorprendida de que el aumento de visitantes no está suponiendo más emergencias», añadió Campillo, al tiempo que aseguró que «durante el invierno, sin turistas, hubo más vandalismo que en lo que va de verano».