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Viernes, 21 de julio de 2006
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GIJÓN
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«Ahora puedo mirar a mi madre a los ojos»
Pacientes, familiares, asociaciones y personal de la unidad de desintoxicación de Cruz Roja se concentran en Gijón en defensa del servicio
«Ahora puedo mirar a mi madre a los ojos»
USUARIO. José Antonio Murillo, ex paciente de la unidad, en la concentración ante Cruz Roja. / PAÑEDA
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Estuvo ingresado en la unidad de desintoxicación hospitalaria de Cruz Roja hasta nueve veces. Cuando todo el mundo «me daba por perdido fue aquí donde no tiraron la toalla y lograron sacarme del 'caballo'». José Antonio Murillo, un marinero prejubilado de 47 años, sostenía ayer parte de la pancarta en la que se podía leer: 'En defensa de la sanidad pública. No al cierre de la UDH de Gijón'. Este ex toxicómano participó en la concentración convocada por el personal sanitario en defensa la unidad de desintoxicación, que en agosto deberá abandonar el edificio de Cruz Roja por culpa de las obras que el hospital llevará a cabo para construir un nuevo quirófano.

Pero este marinero retirado y también ex boxeador no estaba sólo en la protesta. «Aquí está mi hermano, ex yonqui como yo, y mi madre, a la que ahora puedo mirar a los ojos», afirmaba con orgullo. José Antonio no quiere que cierren la unidad de Cruz Roja, a la que el Servicio de Salud se ha comprometido a trasladar al Hospital de Jove. «Si quitan este servicio va a haber muchos toxicómanos tirados por la calle, como estuve yo muchos años», advirtió.

Como José Antonio, otros pacientes de la UDH de Gijón se acercaron ayer hasta la calle de Uría para «apoyar a los que un día nos ayudaron a nosotros», señaló Nacho Sánchez. A diferencia de José Antonio, su problema no es ni la coca ni la heroína, sino el alcohol. «Llegué a estar medio muerto, con problemas de hígado. No valía para nada. Aquí me ayudaron mucho». Nacho, de 44 años, trabaja en la actualidad en Oviedo y «llevo una vida medianamente normal». Quiere que otras personas con trastornos de adicción «tengan la misma oportunidad que yo, por eso estoy hoy aquí», afirmaba.

Cerca de una treintena de personas se concentraron ante Cruz Roja para protestar por «la situación de incertidumbre en la que nos encontramos». En la actualidad, 24 personas están en lista de espera para iniciar tratamiento de desintoxicación en Gijón. «No sabemos dónde citarlos, ya que en agosto no vamos a estar aquí», explicaba Chelo Llaneza, enfermera del servicio.

Entre los asistentes a la concentración estaba, además de miembros de la junta de personal de Cabueñes y de asociaciones y familiares de drogodependientes, la presidenta del PP local. Pilar Fernández Pardo mostró su apoyo a los trabajadores y manifestó su pretensión, «en caso de que el traslado a Jove no se haga efectivo», a llevar este asunto al pleno.

Personal de la unidad se reunirá el lunes con el gerente de Cabueñes. «Confiamos que nos aclare qué pasará con nosotros y con la UDH», resumió otro de los afectados.



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