Bernardo Meléndez asumió la presidencia de la cooperativa Radio Taxi Gijón hace menos de un mes, tras la renuncia de su «amigo» José Álvarez Cotarelo. En los próximos cuatro años, el recién estrenado presidente seguirá el camino marcado por su antecesor y se centrará en la captación de nuevos socios y anunciantes y en la mejora del servicio. Lleva 22 años al volante y ha estado detrás de cada paso dado por el sector en materia de asociacionismo. Afronta su nueva etapa con ilusión, pero también con problemas encima de la mesa.
-Poco después de su llegada a la presidencia, el edil de IU Jesús Montes Estrada dijo que Gijón necesita más taxis, y reabrió un debate que en el sector levanta ampollas.
-Bueno, la verdad es que ha habido polémica o, mejor dicho, un gran revuelo en el sector a raíz de las declaraciones del concejal. Desde que dijo que en la ciudad hacían falta 50 licencias más por la gran demanda que había en verano, se abrió un debate que aún colea. Tanto los representantes de Radio Taxi Gijón como de la otra cooperativa nos hemos reunido en diversas ocasiones con el primer teniente de alcalde, Pedro Sanjurjo, y el edil Tino Venturo para analizar la realidad del sector y la problemática del verano.
-La problemática especial del verano parece sencilla: hay pocos taxis para tanta gente.
-Este año hemos intentado adoptar medidas para paliar las carencias del servicio. De todos modos, le hemos dicho al Ayuntamiento que cuando hay miles de chavales por la calle y todos quieren volver a casa entre las tres y las siete de la mañana, es imposible dar abasto. En esta época, los problemas son muy puntuales, y hasta cierto punto inevitables.
-¿Cuáles son esas medidas adoptadas para mejorar el servicio?
-En primer lugar, se quitó la parada de la calle del Marqués de San Esteban, de modo que los taxis se reparten ahora entre las de Álvarez Garaya y la de la estación de autobuses. Fue una decisión por motivos de seguridad, porque estaba muy metida en toda la zona de la movida. Los vehículos tenían que esperar a los clientes sobre una alfombra de cristales rotos. Se formaban grandes colas, y en ocasiones peleas que acababan causando daños en los coches, por eso optamos por agrupar los taxis en zonas más seguras. También nos hemos coordinado con las comisiones de fiestas de las parroquias para evitar que, tras las romerías, haya problemas para coger un taxi. Radio Taxi les va a dar una línea 'limpia', con preferencia, en caso de emergencia. Las parroquias nos habilitarán un espacio seguro para poder coger y dejar clientes. Otra de las medidas es la suspensión de todos nuestros descansos durante este tiempo. Así, descansarán las personas, pero no los coches. Ahora, los fines de semana, el 75% de la flota está en la calle. Antes apenas salía la mitad.
-Para aumentar la flota en la calle se necesitan más conductores por cada licencia.
-Ahora mismo, entre las dos cooperativas debe de haber unos 150 asalariados que se suman a los titulares de las licencias, aunque es cierto que sólo cinco o seis coches están en marcha las 24 horas del día. Lo normal es que el dueño contrate a un segundo conductor y, entre los dos, cubran casi todo el día. Queremos crear una bolsa de trabajo y conseguir que los exámenes para obtener los permisos municipales se realicen más de dos veces al año.
-Todos estos cambios pueden mejorar el servicio, pero no acaban con las colas en las paradas.
-En Gijón hay 307 licencias. Creemos que son suficientes. Las ordenanzas municipales regulan el número de taxis en función del de habitantes. Con la normativa en la mano, ahora se necesitarían unos 4.000 vecinos más para ampliar la flota en diez vehículos.
«Algo irreal»
-¿Y qué opina de autorizar licencias en los meses de mayor afluencia de visitantes en la ciudad?
-Se intentó en Ibiza y Murcia, pero el proyecto fracasó. No le puedes dar una licencia a alguien y luego decirle que ya no necesitas sus servicios. Es algo irreal. Además, estarían al margen de las cooperativas... Y ya no digo nada si se mantuvieran todo el año. El mercado se saturaría y sería un desastre. Mire, en verano no se da abasto ni con 100 ni con 200 taxis más. Pasa en todos los municipios costeros.
-¿Cree que habría que satisfacer la demanda, o al menos la mayor parte de ella, con otros medios además de los taxis?
-Debería haber más búhos, pero con una frecuencia y unas paradas mejor planificadas, porque hoy por hoy da pena verlo pasar, casi siempre vacío. Nosotros mismos hemos pedido este refuerzo o bien alguna otra solución complementaria. Ahí está la clave y no en la concesión de más licencias. ¿Quién nos lo iba a decir! La verdad es que mucha gente, y sobre todo las chicas, quieren quedar a la puerta de casa, y como nuestras tarifas son asequibles...
-El Ayuntamiento prepara la implantación de un servicio de taxi-bus en las parroquias para reducir costes.
-Hace tiempo nos pidieron que diseñáramos varias rutas y que hiciéramos una previsión de las tarifas. Lo vimos de forma positiva, porque a EMTUSA le salía demasiado caro dar servicio a las parroquias. Pero aún tenemos que trabajar mucho en ese proyecto.
-También en la zona rural, pero en la de toda Asturias, hay un proyecto en marcha para crear un sistema de gestión de flotas que mejore el servicio, gracias a un único centro de coordinación.
-Radio Taxi Gijón tiene infraestructura técnica para canalizar todas las llamadas de la zona rural, así que no sería descabellado que la federación pensase en subcontratar la gestión de flotas a una cooperativa. De todas formas, creo que va a ser un proyecto muy laborioso, porque el sector es reticente a cambios bruscos. Quien ha trabajado toda su vida por libre, es difícil que acepte ahora recibir los avisos por una emisora común.
«Peligro para el cliente»
-Su antecesor criticó la actual planificación de las paradas.
-También hay polémica con ese asunto, porque quisimos hacer algunos cambios que aún no se han autorizado, por diversas cuestiones. Algunas son, incluso, peligrosas para los usuarios y los propios taxistas.
-Con independencia de estos problemas, se da la circunstancia de que, a determinadas horas, sobre todo a mediodía, algunas paradas del centro están desiertas.
-Eso ya no es problema de la planificación, sino de la organización del trabajo. A veces coincide que varios taxistas paran a comer a la vez, y se producen carencias.
-Algunos usuarios llegaron a decir que los profesionales se olvidaban en ocasiones de que desempeñaban un servicio público.
-No nos olvidamos de eso, el problema es que somos un sector de autónomos y a veces actuamos de forma independiente. Es necesaria una organización, y los taxistas están muy concienciados, aunque en algunos momentos pueda haber malentendidos o descoordinaciones. Hace años, la gente creía que en su coche hacía lo que le daba la gana. Eso ya es historia, aunque se puede mejorar.
-¿Y qué me dice de la parada de la estación de Renfe? Ha habido muchas quejas porque se forman auténticas 'caravanas' de clientes.
-Las obras del metrotrén hicieron que los trenes de largo recorrido paren ahora en la estación de Jovellanos, en lugar de hacerlo en la de Feve. Hubo un tiempo que este cambio nos creó confusión, y por eso hubo descoordinaciones, pero todo se ha solucionado.