La Fundación Cardín está tratando de demostrar que el aprendizaje de la historia no es sinónimo de aburrimiento para los más pequeños. Desde ayer, la sede de esta entidad en Villaviciosa acoge un taller sobre el arte románico maliayés dirigido a niños con edades comprendidas entre los cuatro y ocho años.
La filosofía de la actividad es que los pequeños asimilen y conozcan no sólo las características de este estilo arquitectónico y sus principales obras ejemplares en Villaviciosa, sino también la sociedad medieval, en cuyo seno surgió el arte prerrománico y románico.
La actividad principal del cursillo, que se desarrollará durante cuatro sesiones hasta el próximo jueves, día 10, será la visita a la iglesia de Santa María de La Oliva, programada para mañana. Sin embargo, dentro de la Fundación, los 18 pequeños participantes aprenden los conceptos básicos de la materia con diversas actividades, principalmente manualidades. Ayer, por ejemplo, a fin de conocer los estamentos en los que se dividía la sociedad de la época, los niños elaboraron en cartulina coronas y hoces, símbolos de la nobleza y del campesinado. Después, cada uno eligió su papel y se intercambiaron los puestos.
Otro de los trabajos con los que los niños asimilan los conceptos es la realización de fichas de diversos templos románicos. Entre ellas destacan las imágenes de los capiteles de La Oliva, en las que se muestran a tres músicos esculpidos en la piedra. Con tales fichas, los cursillistas elaborarán un cuaderno rústico en el que se representarán los principales elementos del románico maliayés.
Se trata del primer taller infantil organizado por la Fundación Cardín. La entidad está actualmente preparando para agosto un nuevo cursillo de temática similar destinado a niños de entre nueve y doce años.