Los tres detenidos por el tiroteo que tuvo lugar el 15 de julio en la Semana Negra ingresaron ayer en la cárcel de Villabona. Los acusados, que se habían negado a declarar en la Comisaría de Gijón, fueron ayer llamados a hacerlo ante el titular del juzgado de instrucción número 3, Jesús Pino Paredes, quien decretó su prisión provisional. El caso se encuentra bajo secreto de sumario y a partir de mañana será responsabilidad del juzgado de instrucción número 2, encargado de llevar las diligencias hasta el momento.
El magistrado cumplió con las pretensiones de la fiscal, Ángeles de Luis, quien había pedido cárcel para Salustiano G. L. y sus dos hijos, Salustiano y Alberto G. R. Los abogados de la familia, el ovetense Ricardo Álvarez-Buylla y el cántabro Marcos Ruiloba, no pudieron informar sobre el testimonio de sus clientes.
Por otra parte, fuentes policiales informaron ayer de que en los registros efectuados durante la investigación fueron intervenidas dos fundas de cuero para pistola y una caja de revólver de la marca Astra vacía.
La Unidad de Delitos Violentos concede especial importancia a la colaboración ciudadana y, en especial, a alguna de las informaciones recibidas, que aportaron diversas líneas de investigación. Apoyados en estos testimonios y fruto de sus propias pesquisas, obtuvieron indicios y elementos de prueba que permitieron centrar la autoría de los hechos en los ahora encarcelados.
Según informa la Policía, las evidencias obtenidas demostrarían que el origen de los disparos respondió a las desavenencias entre la familia de los acusados y otro feriante, regente de una atracción de alquiler de quads, de características similares a la de los detenidos.
Los testimonios obtenidos apuntan a que fueron los hermanos, Salustiano y Alberto G. R. los autores de los disparos, estando en compañía de su padre, Salustiano G. L., a quien los testigos también señalan como portador de un arma.
Gran complejidad
El atestado recoge, además, elementos que permiten determinar que los puestos de dichos feriantes estaban instalados en la Semana Negra durante la noche de autos.
Por otra parte, la familia de los acusados acudió ayer a los juzgados de la calle de Juan Carlos I a apoyar a los reclusos. Eran en total dieciséis personas, quienes defendieron a los suyos, aseguraron que «no fueron ellos» y se mostraron convencidos de que «todo es mentira». De momento, Salustiano y sus hijos pasará todo el día en el módulo de ingresos de Villabona. Hoy se cumplen tres días desde su detención en las localidades gallegas de Cambados (Pontevedra) y Ribeira (La Coruña), en un operativo en el que participaron agentes de la Comisaría de Gijón y funcionarios de las comisarías de Villagarcía de Arosa y Ribeira.
A pesar de que seguía la pista de los presuntos autores desde Gijón, la investigación, dicen desde la Policía Nacional, «estuvo rodeada de gran complejidad y dificultadas derivadas tanto de las circunstancias en que se produjo el hecho, como del hermetismo que rodea el entorno de los feriantes en el que se desenvuelven las personas implicadas». En el tiroteo del 15 de julio, resultaron heridos dos jóvenes: J. M. G. U., de 21 años, y M. T. A., de 24, cuando se disponían a abandonar el recinto de madrugada.