Algunas están prácticamente localizadas -aunque no señalizadas- y otras todavía por ubicar de forma exacta. Pero lo cierto es que existen pruebas, principalmente testimonios de ciudadanos de Gijón, que constatan la existencia de varias fosas comunes en el concejo, donde se enterraba a las víctimas de la represión ilegal de la posguerra civil. Así, se conoce la existencia de fosas en Serín, en el barrio de El Gallinal; en La Pedrera, en la Quinta de Rodríguez San Pedro, y en el cementerio de Jove, que además sería la más grande de todas. Pero en estos momentos se está investigando también la existencia de otras fosas en Tremañes, Veriña y el entorno de La Camocha. Para ello, durante los próximos meses se seguirán recopilando testimonios orales que aclaren estas circunstancias.
La localización de las fosas comunes del concejo es un aspecto más del convenio que existe entre el Ayuntamiento de Gijón y la Universidad de Oviedo, para desarrollar el proyecto 'Recuperación de la Memoria Histórica', y en el que trabaja también la Asociación de la Memoria Histórica Asturiana. El convenio fue firmado en 2005, aunque las investigaciones no comenzaron hasta este año, y ha sido renovado recientemente. Así, el Ayuntamiento destina 12.000 euros al proyecto, «consciente de la importancia que tiene la demanda social en pro de la restitución de la memoria de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista, y entendiendo que dichas iniciativas entrañan una elemental aspiración de justicia», tal y como reza el propio convenio.
El estudio está dirigido por Carmen García García, profesora de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo, y cuenta con cuatro becarios del departamento de Investigación: Pedro Luis Alonso García, Irene Díaz Martínez, Gustavo Álvarez Rico y Amaya Caunedo Domínguez. En realidad, los trabajos se extienden a toda Asturias y comenzaron en 2003, bajo el nombre común de 'Identificación de fosas comunes y otros lugares de enterramiento de personas desaparecidas como consecuencia de la Guerra Civil'. Gijón pidió un estudio específico para el concejo por «el carácter de los acontecimientos sucedidos en Gijón durante la Guerra Civil».
En enero, el equipo de investigación comenzó a recopilar datos del Registro Civil sobre las muertes violentas del concejo, como consecuencia de la guerra, con los que han elaborado toda una base de datos. Después, se empezó a recopilar información de fuentes alternativas, principalmente de testimonios orales, sobre los denominados 'paseos', que no siempre dejaron constancia en los registros civiles. En Gijón, el mayor número de víctimas fueron fusiladas tras consejos de guerra, aunque también hubo víctimas de la represión ilegal, que es lo que ahora se investiga, para encontrar los lugares en los que fueron enterrados.